Que ante el arranque del debate de la reforma electoral, el INE y el Tribunal aprovecharon para unir fuerzas y pedir que finalmente y después de años de desacato, el Poder Legislativo regule la paridad con reglas claras, para que en la carrera presidencial nadie se dé por sorprendido y se establezca cómo los partidos garantizarán espacios para las mujeres en el cargo más importante, pero también en las gubernaturas, en las alcaldías, en los Congresos y hasta en los órganos y dependencias.    |  Se observa en “Trascendió” de Milenio.