Lo que de plano sería cómico si no fuera bastante trágico es lo que pasó ayer en Sonora, en donde un grupo armado se dio el lujo de hacer exactamente lo mismo que cuatro días antes: atacar el penal de Guaymas y provocar pánico entre la población. La nota que circuló desde ayer en los principales portales parecía una copia al carbón de la generada el jueves de la semana pasada. Esto, nos comentan, es una muestra de que la delincuencia organizada le tiene tomada la medida al gobernador Alfonso Durazo. Quienes generaron violencia el jueves sabían que ayer podían hacer lo mismo sin que nadie los molestara. Y, curioso, los delincuentes le hacen a Durazo esa travesura precisamente en el tercer aniversario del “culiacanazo”, episodio en el que el ahora mandatario tuvo participación como secretario de Seguridad en aquel entonces. Uf.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.