Nos cuentan que el elefante reumático al que alude el presidente López Obrador con frecuencia se pasea por el Senado de la República. Tuvieron que pasar casi 8 meses para que el pleno condenara la invasión de tropas rusas a Ucrania. Se tardaron un poco en decir que se debe reconocer la soberanía, independencia política e integridad territorial de Ucrania. A ver si no hay jalón de orejas en la mañanera, no por la tardanza sino por el pronunciamiento, porque si bien la postura oficial mexicana ante la ONU ha sido de condena a la agresión rusa, en las conferencias mañaneras el mandatario insiste en que nuestro país es “neutral” en ese conflicto.    |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.