Sorpresa, mofa, y también irritación provocó la lista de presuntos aspirantes a la Presidencia que fue integrada y difundida ayer en Palacio Nacional. Lo que molestó a más de uno es que los hayan anotado, como lo decía la lámina presentada en la mañanera, en el “bloque conservador” y a otros que su nombre fuera mencionado por alguien a quien ven como adversario. De inmediato comenzaron a salir senadores, gobernadores y activistas a negar sus intenciones de querer suceder al Presidente, aunque también hubo quien agradeció que se le anotara, pues lo consideraron como una especie de reconocimiento. Nos hacen ver que, con su lista, el Ejecutivo volvió a exhibir la desarticulación de la oposición a la que otra vez le marcó el paso.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.