Quién lo diría, el perredista Arturo Herviz Reyes vino a sentarse en un café de Xalapa para gritar: ¡soy inocente, yo no hice nada! No tiene vergüenza el exalcalde de Cabada, si no huele, apesta a corrupción, claro, también a Pacho Viejo. ¡Se vale llorar!