Y fue un grupo de legisladores locales de Morelos el que de plano se brincó la ventanilla del gobierno del estado de Morelos, a cargo de Cuauhtémoc Blanco, y prefirió acudir directamente a Palacio Nacional a solicitar una audiencia con el Presidente y pedirle que intervenga para pacificar la entidad en la que el miércoles pasado fue asesinada a tiros la diputada local Gabriela Marín. Encabezados por el presidente del órgano legislativo local, Francisco Sánchez, los diputados acudieron, al amanecer, a las inmediaciones del inmueble donde se realiza la famosa mañanera. Traían pancartas en las que se podía leer “Morelos, Estado Fallido” o “Exigimos alto a la violencia”. Nos hacen ver que entre quienes ahí estaban había legisladores incluso de Morena, partido al que recién brincó el gobernador de la entidad. Uf.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.