Perros rescatistas, listos para la acción con el personal de la Cruz Roja
* Cruz Roja entrena a sus binomios K9 en Veracruz; participa Ziggy, emblemática rescatista que pasó a retiro
* Alevka demuestra que hasta una perrita de casa puede convertirse en rescatista certificada
Eduardo Guevara
Veracruz, Ver., 25 de octubre de 2026.- Entre escombros, escaleras, espacios confinados y escenarios que simulan estructuras colapsadas, alrededor de diez binomios caninos de la Cruz Roja Mexicana participan en jornadas de entrenamiento para mantenerse preparados ante emergencias donde la localización de personas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
En estas prácticas estatales participan perros con diferentes niveles de preparación, desde ejemplares que apenas comienzan su formación hasta rescatistas que cuentan con certificaciones nacionales e internacionales. Entre ellos destacan Ziggy, emblemática perrita de la delegación Xalapa que recientemente concluyó su etapa operativa, y Alevka, una canina que ha demostrado que el origen y la complexión no necesariamente determinan las posibilidades de convertirse en un perro de búsqueda y rescate.

David Edgardo Zebadúa Escalante, coordinador de Socorros de la Cruz Roja Mexicana en Veracruz, explicó que estas jornadas permiten fortalecer las habilidades de los equipos mediante ejercicios en inmuebles acondicionados para reproducir condiciones similares a las que enfrentarían durante una emergencia real.
¡NARIZ, OLFATO Y MUCHA DISCIPLINA!
Las prácticas incluyen ejercicios de obediencia, desplazamiento entre obstáculos, ascenso y descenso de escaleras, reconocimiento de superficies y búsqueda de personas en espacios reducidos.
Los perros deben aprender a detectar el olor humano, localizar posibles víctimas y alertar a sus manejadores mediante el marcaje correspondiente, generalmente con ladridos. Cuando completan satisfactoriamente el ejercicio, reciben una recompensa mediante el juego con una pelota u otro objeto, reforzando así su motivación.

La preparación no se limita al olfato. También se trabaja para que los ejemplares puedan desenvolverse en lugares desconocidos, permanecer tranquilos durante los traslados y adaptarse a diferentes condiciones ambientales.
Durante los ejercicios operativos, los perros generalmente trabajan sin accesorios como botas o gafas protectoras, de acuerdo con las características del terreno y las necesidades de cada intervención, para permitirles desplazarse con naturalidad.
¡ALEVKA, DE PERRO DE CASA A RESCATISTA CERTIFICADA!
Una de las historias que sobresalen entre los binomios veracruzanos es la de Alevka, cuya trayectoria demuestra que un perro que originalmente fue criado como animal de compañía también puede desarrollar habilidades para la búsqueda y el rescate.

Su manejador, Alejandro, explicó que la canina cuenta con una certificación nacional y dos acreditaciones internacionales de la Organización Internacional de Perros de Búsqueda y Rescate (IRO), en las especialidades de grandes áreas y estructuras colapsadas.
Alevka lleva alrededor de cinco años de preparación y ha participado en operaciones locales en Veracruz, principalmente en la búsqueda de personas extraviadas.
Alejandro relató que cuando comenzó a trabajar con ella, a los tres años, pocos consideraban que pudiera desempeñarse en esta actividad, debido a su estructura física y a que no provenía de una selección específica de perros de trabajo.

Sin embargo, con entrenamiento, refuerzo positivo y un vínculo estrecho entre ambos, consiguieron avanzar hasta obtener las acreditaciones correspondientes.
“Lo fundamental sería el vínculo y el buen trato que tengas con tu perro y que siempre priorices su bienestar”, explicó el manejador al hablar de su experiencia.
De acuerdo con Alejandro, la preparación de su binomio demanda entre 15 y 20 horas semanales, distribuidas en dos o tres sesiones, con el objetivo de conservar las habilidades de búsqueda y mantener a la canina lista para responder cuando sea requerida.

¡NO SE NECESITA LLEGAR CERTIFICADO!
Para quienes desean incorporarse a estas labores, Alejandro señaló que pueden acercarse al área de voluntariado de cualquier coordinación de la Cruz Roja Mexicana para conocer el proceso de ingreso y formación.
Explicó que no es indispensable contar desde el principio con un perro certificado, pues los voluntarios pueden comenzar su preparación con sus animales y avanzar hacia las evaluaciones nacionales e internacionales.
En México, la certificación nacional se obtiene mediante el estándar de competencia correspondiente del sistema SEP-CONOCER, mientras que la acreditación de la IRO permite evaluar las capacidades del binomio conforme a criterios internacionales.

Aunque lo ideal es seleccionar desde cachorros ejemplares con aptitudes para el trabajo, la experiencia de Alevka demuestra que también existen posibilidades de formar perros rescatistas a partir de animales de compañía, siempre que tengan las condiciones necesarias y reciban un entrenamiento adecuado.
Alejandro estimó que en Veracruz existen entre 12 y 15 binomios de búsqueda y rescate, aunque la cifra está pendiente de confirmación.
¡DE TODO EL ESTADO!
En estas jornadas participan integrantes de distintas delegaciones de la Cruz Roja Mexicana, entre ellas Córdoba, Huatusco, Coatepec, Xalapa y Veracruz, quienes trabajan con sus respectivos ejemplares para mejorar su coordinación y capacidad de respuesta.
Los ejercicios se organizan periódicamente en diferentes escenarios, con prácticas que pueden realizarse aproximadamente cada mes o mes y medio a nivel estatal, según la programación de los equipos.

La finalidad es que cada manejador conozca las capacidades de su perro, identifique sus señales y pueda dirigirlo adecuadamente durante una intervención en condiciones difíciles.
¡ZIGGY, UNA RESCATISTA QUE PASA A RETIRO!
Entre los ejemplares destacados se encuentra Ziggy, de la delegación Xalapa, reconocida por su trayectoria dentro de la Cruz Roja Mexicana y que recientemente concluyó su etapa operativa para comenzar su jubilación.
La edad, el estado físico y el bienestar del animal son factores importantes para determinar cuándo debe disminuir o concluir su participación en las labores de búsqueda.
Alejandro explicó que, en términos generales, los perros rescatistas comienzan su retiro operativo entre los nueve y diez años, aunque pueden continuar acompañando a sus manejadores y realizando actividades de menor intensidad, siempre que sus condiciones lo permitan.

En el caso de Alevka, que lleva aproximadamente cinco años de formación, su tutor considera que llegado el momento reducirá la exigencia de los entrenamientos, pues la actividad forma parte de la rutina y motivación de la canina.
Con estas jornadas, la Cruz Roja Mexicana busca conservar la preparación de sus binomios K9 en Veracruz, cuyo trabajo especializado puede resultar fundamental para localizar a personas desaparecidas o atrapadas entre escombros, en estructuras colapsadas y en zonas de difícil acceso.