La sobrevivencia de dos hombres al huracán Otis en la nueva producción de Michel Grau para Netflix
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CDMX, 25 de octubre de 2026.- La historia de dos marineros que sobrevivieron en 2023 al huracán Otis estando en el mar, en embarcaciones que sortearon ráfagas de viento que iban a 270 kilómetros por hora, inspiró al director Jorge Michel Grau a llevar a la pantalla una historia basada en ellos, a través de las actuaciones de Benny Emmanuel y Kristyan Ferrer. El resultado se tradujo en Contra el huracán, la primera película mexicana que combina el drama de supervivencia en altamar con efectos visuales a gran escala.
“Lo extraordinario de esta historia es que le sucede a dos personajes ordinarios, a dos mexicanos de a pie, que se enfrentan a uno de los eventos más impresionantes de la fuerza de la naturaleza, que es ver de frente y a los ojos a un huracán.
La circunstancia o el contexto de donde provienen ellos y la manera en que llegan al huracán es increíble. Sobre todo lo identitario y lo cercano como reflejo a los mexicanos. El cómo funciona la tragedia con los mexicanos es una cosa que hizo que la historia fuera muy atractiva para contar y creo que va a ser muy atractiva para ver”, contó Jorge Michel Grau en entrevista con Excélsior.
Para poder darle forma a esta película, que se rodó tanto en Acapulco como en los Estudios Churubusco, el realizador se valió del trabajo de 800 personas, de las cuales 500 trabajaron a lo largo de tres años en los efectos especiales. De hecho, en los Churubusco se construyó un estanque de 200 metros cuadrados y se construyeron tres barcos de ocho toneladas. Asimismo, se usaron ventiladores gigantes para poder generar el efecto de los vientos de un huracán categoría 5, como Otis, que pegó en Acapulco, Guerrero, la madrugada del 25 de octubre.
“El alcance del proyecto exigía mucho más que hacer todo en una pantalla. Fue un camino larguísimo, fueron nueve meses de preparación, de reescritura, de hacer toda la investigación para filmar siete semanas. También teníamos muy acotado el tiempo o el periodo de rodaje, entonces tenía que ser muy exacto y muy preciso lo que necesitábamos hacer.
“Se hicieron unos storyboards, luego se animaron, se hicieron unas previsualizaciones para ver todo el huracán en animación y ver cómo le íbamos a hacer para que el aire pegara de un lado, moviera el barco y entonces ir al efecto mecánico para hacer exactamente lo mismo. Fue así como muy milimétrico todo ese ese ejercicio”, explicó el director para hacer una precisión muy importante.
No obstante, la apuesta no es esa. La apuesta es que ésa era una herramienta para contar la historia de dos personajes, dos personas que tienen una fractura emocional y en donde la metáfora es que la tormenta la están viviendo en su interior. El único lazo poderoso en contra de todas las tormentas es la hermandad y que ellos lo tenían lastimado cuando arranca la película. Entonces siempre apostamos a que la tecnología, los efectos especiales y todo lo que utilizamos sólo eran una herramienta para contar una historia de dos personajes”, apuntó el también director de Cada minuto cuenta y 7:19, proyectos centrados en el terremoto de 1985.
Si bien es cierto que Contra el huracán está basada en los amigos Marlon Valdez y Jonathan Chino, quienes desde distintas embarcaciones sobrevivieron en el agua al huracán Otis, en la ficción Jorge Michel Grau se dio licencias literarias para poner a dos medios hermanos como protagonistas de la cinta, de estreno en Netflix.
De tal suerte veremos a Benny Emmanuel como Wirpul y a Kristyan Ferrer como Candi, dos jóvenes que a pesar de ser hijos del mismo papá, sienten aversión mutua. Wirpul trabaja en un bote y justo un día antes del huracán es ascendido a capitán de embarcación y necesita a un compañero que funja como su marinero. La mamá de Wirpul, interpretada por Mónica del Carmen, le dice a Candi, un ratero de poca monta, que le ayude a trabajar en la embarcación y aunque al principio ambos se muestran renuentes, terminan trabajando juntos justo el día el que entra el huracán Otis a Acapulco.
“Vinieron a mí muchas preguntas que tenían que ver básicamente con cómo se iba a hacer todo lo que tenía que ver técnicamente con esta película y cómo íbamos a indagar en personajes que realmente están inspirados en dos grandes personas como lo son Marlon y Jonathan”, contó Benny Emmanuel.
“Mi inquietud era esa: cómo íbamos a llegar a desarrollar la película, cómo iba a ser un huracán, dónde se iba a hacer, dónde iba a estar un barco y dónde iba a estar el mar. Fueron inquietudes que obviamente tuvimos que ir conociendo con Mitch desde el proceso de trabajo de mesa, pero eso fue lo que más me llamó la atención, el cómo se podía contar esta historia de una manera fiel, digna y que se acercara lo más posible a lo verosímil y a la realidad”, contó el actor.
El egoísmo y la disparidad
Por su parte, a Ferrer le atrajo mucho el señalamiento que se hacía en el guion sobre las marcadas diferencias sociales que persisten en la sociedad mexicana en donde se busca el beneficio propio sin reparar en los demás. Esto porque en la cinta se ve cómo el dueño de la embarcación, desde la comodidad de un departamento de la Ciudad de México, le pide a Wirpul que proteja el barco pase lo que pase.
A mí lo que me gustaba mucho era que también existiera como este componente social que hablara de la disparidad de clases. Es una película muy reflexiva porque al final lo que nos estamos cuestionando es por qué seguimos inmersos en una estructura tan anquilosada en donde siguen existiendo estos de arriba y los de abajo”, comentó Ferrer, ganador de un Ariel a Mejor Coactuación Masculina por Los minutos negros.
“Nos hemos olvidado del bien común y creo que al final también la película toca un tema que tiene que ver con el mito meritocrático, donde nos hemos perdido en esa lógica y no nos hemos encontrado frente a frente para decirnos qué está pasando con esta sociedad, por qué no estamos buscando el bien común y más bien estamos luchando por quién merece qué lugar en la escala de la sociedad que también nos hemos inventado”, reflexionó Kristyan.
Siguiendo en esa línea de diferencias sociales y abandono, Jorge Michel Grau habló sobre cómo la gran mayoría de la sociedad mexicana saca la casta en los momentos difíciles esté o no el apoyo de las autoridades, exista o no el apoyo económico, como el Fonden, ese Fondo de Desastres Naturales eliminado en el sexenio pasado.
“Es una de las aristas de la película y es un comentario político que no nada más tiene que ver con la disparidad de clases, sino con la reacción o la respuesta de las autoridades en cierta medida, pero justo ésa es la dimensión de la tragedia en este país, pues desnuda de cuerpo completo a los mexicanos. Y sí, hay un sector que no responde, que se roba las ayudas, pero la gran mayoría, 100% de los civiles, son los primeros en responder, son los primeros en sacrificar”, compartió Michel Grau.
Hay una escena real en donde está todo lleno de lodo anegado, no hay cómo acceder, los militares apenas estaban abriendo camino y acceso para que entrara la ayuda y ya había gente afuera rescatando, ayudando, administrando recursos de lo que tenían para la gente que acababa de sufrir el impacto de frente. Entonces, definitivamente, es un mal que repetimos constantemente y que parece que no aprendemos, pero la otra cara es que gracias a que hay mexicanos cerca de la tragedia es que mucha gente logra salir adelante”, apuntó Grau.
Para Kristyan Ferrer y Benny Emmanuel el rodar Contra el huracán significó uno de los rodajes más complejos de sus carreras, ya que durante casi todo el rodaje estuvieron mojados, tratando de llevar a cabo sus escenas de manera clara cuando el barco mecánico en el que estaban se movía siempre y les echaban chorros abundantes y fuertes de agua.
“Yo creo que voy a hablar también un poco por Kris cuando digo que es la película más demandante a la que nos hemos enfrentado en cuestión no sólo emocional, sino técnica. Fue demandante desde el día uno y a mí me dio una infección en el oído en la semana dos porque, como bien mencionas, todo el tiempo estábamos filmando mojados. Iba a iniciar la escena, nos íbamos a mojar y todo el tiempo teníamos ventiladores que nos impedían que nos escucháramos bien”, contó Benny Emmanuel de 29 años.
Fue en ese momento que el actor que ganó en 2019 el Ariel a Mejor Actor Revelación por De la infancia, de Carlos Carrera se sinceró y contó que cuando le confirmaron que iba a estar en la cinta no sabía nadar.
“Yo había dicho que sí sabía nadar en el casting. Cuando me avisaron que me quedé, al otro día me inscribí a natación. Aprendí yo creo que en dos semanas, o sea, sí le eché muchas ganas, así de que iba diario, al principio con mucha pereza, la verdad porque iba a las seis de la mañana, pero tenía que aprender porque yo había dicho que sí sabía nadar”, relató con una sonrisa.