El Golpe Si de rugido de tripas se trata —vaya que le sobran—, ahí tienen al alcalde de Alto Lucero, Roque Castillo Castillo, quien, abusando de su poder, obligó a los empleados municipales a vender boletos para su fracasado evento artístico. Ese individuo pasará a la historia de ese municipio como uno de los peores alcaldes. Ya lo verán. Whatsapp Facebook Publicar Enviar