Herencia pesada
Morelos cerró 2025 con un saldo que confirma que el relevo no borró el desastre heredado. Cuauhtémoc Blanco dejó un estado roto en seguridad y gobernabilidad, y Margarita González Saravia no ha logrado recomponerlo. Aunque su gobierno presume bajas en homicidio doloso, feminicidio y robo de vehículos, el repunte de extorsión, narcomenudeo y violencia familiar revela que el control territorial sigue fragmentado. Miguel Ángel Urrutia, secretario de Seguridad, ordenó la estructura, pero los delitos que afectan a las familias crecieron con fuerza. Ni sus patrullas nuevas han servido de algo. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.