Marea Verde denuncia omisiones y exige justicia ante 77 feminicidios en Veracruz este año
* De enero a septiembre se han registrado 513 feminicidios en México
Manuela V. Carmona
Orizaba, Ver., 23 de noviembre del 2025.- Integrantes de Marea Verde Altas Montañas realizaron este martes una velada en la explanada del parque Castillo para recordar a las 77 niñas y mujeres víctimas de feminicidio registradas en Veracruz en lo que va del año. Con velas, fichas informativas y fotografías, la colectiva buscó visibilizar la crisis de violencia feminicida que, aseguran, continúa normalizada y desatendida por las autoridades.
Luz María Reyes Huerta, integrante del movimiento, señaló que por la mañana mujeres víctimas de violencia vicaria llevaron a cabo un tendedero donde denunciaron a agresores, deudores alimentarios y funcionarios que las han revictimizado en su búsqueda de justicia. Indicó que, pese a algunos avances legislativos, los procesos siguen siendo tardados, costosos y llenos de trabas, especialmente en casos de feminicidio y violencia vicaria. “Se habla de que es tiempo de mujeres, pero nos siguen matando”, lamentó.

Durante la velada se leyó el comunicado oficial de la colectiva, que inició con un llamado a la memoria de víctimas como Michelle, Gloria Soria, Triccy, Hiromi, la niña Poleth y la maestra Marina. El texto recordó que, a nivel global, casi una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual al menos una vez en su vida, y que cada 10 minutos una mujer o niña es asesinada por alguien de su entorno.

Marea Verde advirtió que en México, de enero a septiembre, se han documentado 513 feminicidios y más de 617 mil llamadas de emergencia por violencia familiar, lo que evidencia un acceso a la justicia marcado por desigualdades y falta de apoyo institucional.

La colectiva señaló que en Veracruz han contabilizado 77 víctimas este año, muchas asesinadas por sus parejas o exparejas pese a denuncias previas; otras, víctimas de trata o crimen organizado, fueron localizadas en fosas o parajes. También cuestionaron la falta de reacción social ante estas violencias: por qué la muerte de un funcionario genera más atención que los feminicidios cotidianos, por qué se condenan más las pintas que los asesinatos y por qué “es más incómodo tener una feminista en casa que a un violador”.

La jornada concluyó con un llamado urgente tanto a autoridades como a la sociedad para romper la indiferencia y la impunidad. La colectiva reiteró que su lucha busca transformar el dolor en dignidad y exigió que ninguna niña o mujer vuelva a ser violentada, desaparecida o asesinada. “Ni una menos. Acordamos vivir”, finalizaron.


