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¡En complicidad con los abuelos!

Maestro de Coatzacoalcos sustrae a su hija; juez ordena devolución a la madre

* La progenitora denunció que la menor de 9 años fue retenida ilegalmente desde agosto; afirma ser víctima de violencia vicaria

Enrique Burgos

Coatzacoalcos, Ver., 11 de noviembre de 2025.- Guadalupe Solís Lázaro, madre de una menor de nueve años, denunció públicamente que su hija permanece retenida desde el pasado 22 de agosto en el domicilio de sus abuelos paternos, presuntamente por violencia vicaria ejercida por su aún esposo, Jesús Hernández Torres, maestro de la Escuela Secundaria General No. 3 de Coatzacoalcos.

De acuerdo con Solís Lázaro, su hija fue sustraída sin autorización de su vivienda mientras ella realizaba otras actividades, con la complicidad de los abuelos paternos, Gildardo Hernández Mariscal y Ylcia Torres Arellano.

“Comimos juntos en la casa. Ese día él me dijo que fuera a hacer mis cosas y que luego pasarían por mí. Ya no regresaron. Cuando llegué al domicilio, todas las pertenencias de mi hija habían desaparecido”, relató.

La madre señaló que durante seis días, antes de que un juez otorgara el depósito judicial de la menor, la niña permaneció incomunicada y sin asistir a clases.

Posteriormente, el pasado 30 de octubre, un juez resolvió a favor de Guadalupe Solís y ordenó la entrega inmediata de la menor.

“Gracias a Dios, el juez resolvió que se me entregue a la niña. Ellos pueden argumentar lo que quieran, pero legalmente la resolución es clara”, afirmó.

A pesar de la orden judicial, la madre indicó que el 1 de noviembre, día en que tenía convivencia programada, la familia paterna no acudió al encuentro.

También denunció que durante las breves convivencias anteriores, los abuelos colocaban cámaras y relojes para vigilar y medir el tiempo de visita.

“Mi hija sufre. Me dice: ‘mamá, faltan siete minutos para que te vayas’. Ella misma me cuenta que hace un rosario por mí y que debe esconder una foto mía”, compartió entre lágrimas.

Solís Lázaro añadió que su expareja nunca deseó tener hijos y que durante siete años insistió en formar una familia. Hoy teme que las motivaciones del padre sean solo para guardar apariencias.

“Él siempre quiso mantener las apariencias. Pero mi hija no se va a quedar con ellos; no tienen por qué hacerlo. Son personas mayores, de más de 80 años”, dijo.

Finalmente, la afectada pidió la intervención de las autoridades para garantizar la restitución inmediata de su hija, recordando que el padre es docente activo en la Secundaria General 3, donde incluso funge como tutor de grupo.

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