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Jubilación y pérdida de propósito: una realidad que también debe atenderse para prevenir el suicidio

* Especialistas señalan que la jubilación puede implicar cambios en la rutina, las relaciones, el reconocimiento y el sentido de pertenencia

* La tanatóloga Laura Alvarado León destacó la importancia de identificar señales de alerta y fortalecer las redes de apoyo

* Proponen aprovechar la experiencia de trabajadores jubilados mediante talleres y actividades de capacitación para nuevas generaciones

Enrique Burgos

Coatzacoalcos, Ver., 10 de septiembre del 2026.- Llegar a la jubilación puede significar mucho más que el final de una etapa laboral. Para algunas personas, después de décadas dedicadas a una empresa o actividad, representa también la pérdida de una rutina, de relaciones cotidianas, del reconocimiento que recibían por su trabajo y, en algunos casos, de un sentido de pertenencia.

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora este 10 de septiembre, especialistas de Coatzacoalcos llaman a fortalecer las redes de apoyo y la atención emocional, particularmente entre adultos mayores y personas jubiladas que pueden enfrentar procesos de duelo, soledad o una pérdida de propósito después de concluir su vida laboral.

Aunque los jóvenes concentran una de las tasas más elevadas, especialistas advierten que la prevención también debe considerar las condiciones emocionales que enfrentan los adultos mayores, especialmente aquellos que después de décadas de trabajo llegan a la jubilación y experimentan cambios profundos en su dinámica de vida.

Laura Alvarado León, especialista en tanatología, explicó que parte de su labor consiste en generar recursos, talleres y pláticas para fomentar la prevención del suicidio y ayudar a identificar señales de alerta.

Uno de los temas que actualmente genera mayor preocupación, señaló, es la dificultad que tienen algunas personas para gestionar las pérdidas. El duelo, explicó, no solamente ocurre ante la muerte de un ser querido.

Un divorcio, un cambio de ciudad, la pérdida de capacidades físicas, la separación de los hijos y la jubilación también pueden representar procesos de duelo.

Cuando termina la vida laboral

En Coatzacoalcos existe un importante número de trabajadores que dedicaron prácticamente toda su vida a una empresa o actividad laboral y que, al retirarse, pueden experimentar una crisis de identidad.

Para muchos de ellos, particularmente quienes estuvieron vinculados durante décadas con el sector portuario, industrial y otras actividades productivas, el empleo representó mucho más que una fuente de ingresos.

Era también una rutina, un espacio para establecer relaciones personales, obtener reconocimiento y mantener un sentido de pertenencia.

Por ello, cuando llega la jubilación y esos vínculos cotidianos desaparecen de manera repentina, pueden presentarse sentimientos de inutilidad, aislamiento o falta de propósito, especialmente si la persona no cuenta con otras actividades y redes de apoyo.

Ante esta situación, Alvarado León consideró necesario que la sociedad y las autoridades trabajen en alternativas para evitar que los adultos mayores sean excluidos una vez que concluyen su vida laboral.

Una de sus propuestas consiste en aprovechar precisamente la experiencia y los conocimientos de profesionistas y trabajadores jubilados para que puedan participar en talleres, cursos y actividades de capacitación dirigidas a las nuevas generaciones.

La intención es que los años de experiencia adquiridos durante su vida laboral puedan mantenerse como una herramienta de participación y vinculación, en lugar de convertirse en una ruptura con las actividades y relaciones que durante décadas formaron parte de su vida.

Una problemática que requiere atención

La prevención del suicidio, de acuerdo con los especialistas, también implica observar aquellos cambios que pueden atravesar las personas durante distintas etapas de su vida y fortalecer las redes que pueden acompañarlas ante las pérdidas.

De acuerdo con cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2025 se registraron 8 mil 709 defunciones por suicidio en México, lo que representó una tasa nacional de 6.7 casos por cada 100 mil habitantes.

En este contexto, la atención emocional de los adultos mayores y de quienes atraviesan el proceso de jubilación forma parte de los aspectos que deben considerarse dentro de las acciones de prevención.

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