Nos cuentan que en Canadá crecen las denuncias y protestas de sindicatos y organismos de derechos humanos por las condiciones de semiesclavitud en que trabajan miles de jornaleros agrícolas, un gran porcentaje de ellos mexicanos, sin que alguna autoridad consular diga esta boca es mía, sobre todo, porque existen programas para el envío de trabajadores que son avalados por el gobierno mexicano. Nos hacen ver que, en este tema, que se está calentando, las organizaciones laborales tienen un gran peso en aquella nación y pueden ejercer presiones importantes, pero es necesario que desde el gobierno mexicano alguien ponga atención al asunto, en especial porque en el discurso oficial se les llama héroes a los mexicanos que trabajan en el extranjero y envían remesas a México que ayudan mucho a la economía del país. Sin embargo, esta vez son los héroes los que necesitan la ayuda de su gobierno.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.