Justicia cívica podría contribuir a prevenir delitos y mejorar la seguridad en Coatzacoalcos
* El especialista Bernardo León destacó la importancia de atender faltas administrativas antes de que escalen a conductas delictivas
Enrique Burgos
Coatzacoalcos, Ver., 28 de octubre del 2026.- La próxima puesta en marcha del Juzgado Cívico en Coatzacoalcos podría contribuir a prevenir delitos, atender conflictos vecinales y mejorar la percepción ciudadana de seguridad, al intervenir oportunamente ante conductas que alteran el orden público.
Así lo señaló Bernardo León, especialista en seguridad y autor del libro Azul Puro, durante una conferencia organizada por invitación del Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos (OCC), en la que analizó indicadores de delincuencia, participación policial y percepción de inseguridad en el municipio.

El ponente explicó que la justicia cívica representa una oportunidad para modificar el enfoque de seguridad mediante la atención de conflictos y faltas administrativas antes de que puedan escalar a situaciones de mayor gravedad.
Sostuvo que la prevención no depende exclusivamente de incrementar el número de policías o patrullas, sino también de identificar a las personas responsables de cometer delitos, intervenir oportunamente y fortalecer la coordinación entre las instituciones encargadas de procurar e impartir justicia.
En ese sentido, consideró que la Policía Municipal debe desempeñar un papel central por su cercanía con la población y su capacidad para atender situaciones que afectan la convivencia cotidiana. Asimismo, señaló que las corporaciones municipales realizan una parte importante de las labores de seguridad, pese a las limitaciones presupuestales, de equipamiento y personal que enfrentan.
Percepción de inseguridad mejora, pero persiste la preocupación
Al revisar los indicadores de Coatzacoalcos, Bernardo León reconoció avances respecto a los niveles registrados hace ocho años, aunque advirtió que persisten factores que mantienen la preocupación ciudadana.
De acuerdo con los datos presentados durante la conferencia, en 2017 el 68 por ciento de los habitantes percibía robos o asaltos en la ciudad, mientras que en los registros más recientes esa proporción disminuyó a 37 por ciento.

Sin embargo, la percepción general de delincuencia se mantiene entre el 75 y el 80 por ciento. El especialista planteó que esta diferencia podría relacionarse con cambios en las modalidades delictivas, pues mientras algunos delitos, como los robos, muestran una reducción en el indicador expuesto, otros, como la extorsión y los fraudes, podrían influir en la preocupación de la población.
También destacó una mejoría en las expectativas sobre la seguridad. Mientras que en 2017 el 81 por ciento de los habitantes consideraba que la situación empeoraría, actualmente esa proporción se ubica en 57 por ciento.
Aunque más de la mitad de la población mantiene una perspectiva pesimista, señaló que la disminución representa un avance frente a los datos de años anteriores.
Servicios públicos y entorno urbano también influyen
El especialista explicó que la percepción de inseguridad no está relacionada únicamente con la incidencia delictiva, sino también con las condiciones del entorno urbano.
Durante su exposición, indicó que los baches figuran entre las principales problemáticas identificadas por los habitantes de Coatzacoalcos, mientras que cerca del 80 por ciento manifiesta inconformidad por las deficiencias en el alumbrado público.

A estas situaciones se suman las alcantarillas obstruidas, los problemas de drenaje, las fugas de agua potable y las deficiencias del transporte público.
Para explicar esta relación, retomó la hipótesis de las ventanas rotas, según la cual los espacios deteriorados o abandonados pueden transmitir una sensación de falta de vigilancia y ausencia de autoridad, lo que podría favorecer conductas que afectan la convivencia.
También mencionó el vandalismo, el consumo de alcohol en la vía pública y la presencia de personas que venden o consumen drogas como factores que pueden influir en la percepción ciudadana.
No obstante, aclaró que mejorar los servicios públicos no resolverá por sí solo los problemas de seguridad, aunque puede contribuir a recuperar la confianza de los habitantes y fortalecer el orden comunitario.
Justicia cívica, una oportunidad para el municipio
Ante la próxima entrada en funcionamiento del Juzgado Cívico, Bernardo León consideró importante aprovechar este mecanismo para atender oportunamente las conductas que afectan la convivencia social y evitar que deriven en problemas mayores.
También propuso fortalecer la coordinación entre la Policía Municipal, la Fiscalía, la Defensoría y los jueces, con respeto a la autonomía de cada institución y bajo un objetivo común de prevención y justicia.
El especialista sostuvo que una estrategia efectiva debe concentrarse en las personas responsables de las conductas delictivas y no únicamente en el despliegue de elementos de seguridad.
Finalmente, reconoció los avances de Coatzacoalcos en algunos indicadores de percepción durante los últimos años, así como la participación de organizaciones ciudadanas en el seguimiento de la seguridad pública.
Sin embargo, subrayó que aún existe trabajo por hacer para reducir la delincuencia y recuperar la confianza de la población, por lo que la justicia cívica y el fortalecimiento de la Policía Municipal podrían desempeñar un papel relevante en esta nueva etapa.