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Lamine Yamal no conquistó ayer lunes el Balón de Oro. El Trofeo que, cada año otorga la revista francesa especializada France Football, como mejor jugador del mundo recayó en Harry Kane. El extremo culé, de 19 años, creía realmente en sus opciones de levantar el preciado galardón, pero pese a la decepción, el joven internacional no baja los brazos y muestra una gran madurez: está seguro de que lo acabará ganando.
Un tanto frustrado. Así se sintió Lamine en los primeros instantes tras conocer que había quedado en tercera posición en la clasificación del Balón de Oro 2026, por detrás de Kylian Mbappé y de Harry Kane, el ganador. El canterano culé realmente pensaba que su rendimiento, juego y títulos le convertían en un claro favorito a recibir el prestigioso premio.
Titular indiscutible en el Barça y uno de sus máximos goleadores (el curso pasado intervino en 45 encuentros y marcó 24 goles – lideró el Zarra junto a Ferran Torres– y este ya suma 10 dianas en 13 cruces), ganó el Mundial el pasado verano con España y LaLiga y la Supercopa con el Barça, además de desplegar un fútbol vistoso, creativo, explosivo y vertical y ser un jugador desequilibrante y diferencial. Así mismo, destaca por tener una gran personalidad, que le ha convertido, pese a su juventud, en uno de los capitanes del Barça.
Pero el vencedor fue Kane. Lamine, que ganó el Trofeo Kopa por tercer año consecutivo, accedió al pódium, quedó por delante de su compañero Rodri, que fue cuarto, y de Leo Messi, que finalmente quedó en quinta posición. Fue un revés que le llega justo tras la derrota en el Clásico. Una decepción más. Tiene 19 años, pero su talento hacía que muchos, no sólo él, creyeran que lo podía ganar. Los máximos representantes de la entidad, con Joan Laporta a la cabeza, y la mayoría de sus compañeros de vestuario también le veían favorito. Y esa confianza le acabó de convencer de sus opciones de ganar el Balón de Oro. No fue así.
El Barça, orgulloso
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Pese a la frustración inicial, Lamine acabó encajando bien quedar en tercera posición. No se hundió. No se detuvo en lamentaciones o en reproches. Quería ganarlo y se veía con serias opciones de conquistar el Trofeo. Pero no levantarlo no frena su ambición. Es joven y está seguro de que si se mantiene en la línea actual volverá a estar nominado y lo acabará conquistando. Y cree que lo conseguirá más pronto que tarde.
Desde el Barcelona aplauden la actitud de su joven estrella mundial y comparten sus emociones: de la decepción inicial, Laporta pasó a estar seguro de que la relación del extremo derecho con el Balón de Oro sólo es un ‘hasta pronto’. Están muy orgullosos de él, en todos los sentidos. El presidente azulgrana, además, acabó muy satisfecho de la gala, donde el Barça arrasó en la mayoría de los premios. Fueron distinguidos, además de Lamine con el Kopa, Pere Romeu, Alexia Putellas, Vicky López, Cata Coll y Pere Romeu.