Nepotismo, compadrazgo, amiguismo e influyentismo, factor predominante en el ayuntamiento de Tres Valles
* El alcalde Juan Gallegos Cárcamo en el centro de esos señalamientos, al existir presuntos vínculos familiares dentro del gobierno municipal
Irineo Pérez Melo
Tres Valles, Ver., 18 de octubre de 2026.- El nepotismo, compadrazgo y amiguismo, así como el influyentismo y los privilegios han sentado sus reales en el ayuntamiento de Tres Valles, en donde el alcalde morenista José Juan Gallegos Cárcamo, es el centro rector en la asignación de cargos municipales y emolumentos.
De acuerdo con testimonios de trabajadores municipales, que pidieron el anonimato, indican la serie de irregularidades que se presentan en esa comuna. En el centro de los señalamientos aparece Héctor Hernández, quien funge como director de Obras Públicas, cuya hermana dirige la Dirección del DIF Municipal, mientras que su sobrina Abigail está adscrita a la misma Dirección de Obras Públicas.
De igual manera, se menciona también a Gilberto Hernández Ruiz, director de Servicios Públicos Municipales, de quien señalan que formó parte de la corporación de la Policía Federal y cuestionan un presunto cambio reciente en su situación económica, al señalar que actualmente utiliza un vehículo Jeep de modelo reciente.
La ciudadanía de Tres Valles cuestiona los antecedentes partidistas de quienes gobiernan actualmente el municipio, especialmente cuando se cuestiona la permanencia de prácticas asociadas históricamente con distintas fuerzas políticas, entre ellas el Partido Acción Nacional (PAN).
La pregunta que incomoda en Tres Valles es inevitable: ¿Llegó una nueva forma de gobernar o solamente cambiaron los colores del Ayuntamiento?
Ante esto, el alcalde Gallegos Cárcamo tiene una oportunidad clara: transparentar nombramientos, perfiles profesionales, declaraciones de intereses, porque el Ayuntamiento no es patrimonio de ninguna familia, de ningún compadre ni de ningún grupo político. Es una institución que debe servir a todos los habitantes de Tres Valles.
Y más porque estas versiones aún deben corroborarse mediante documentos y registros patrimoniales, por lo que se plantean preguntas legítimas sobre la trayectoria, los ingresos y la transparencia de quienes ejercen cargos públicos. ¿De dónde provienen los recursos? ¿Qué dicen sus declaraciones patrimoniales?