Violencia y bullying le ganan el paso a seguridad escolar
excelsior.com
CDMX, 4 de octubre de 2026.- Después de más de 25 agresiones violentas registradas en planteles del país durante los últimos 12 años, la violencia en las escuelas no sólo continúa, sino que se agrava. La propia presidenta Claudia Sheinbaum lo reconoció el viernes como “muy lamentable” y afirmó que “tiene que haber un límite” y que se debe “parar cualquier tipo de violencia en las escuelas”.
Y es que el saldo de esos ataques, contabilizados por Excélsior, contra directivos, maestros y alumnos es de por lo menos 16 personas sin vida, entre ellas dos de los agresores.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advierte que siete de cada 10 niños han sido víctimas de acoso escolar en educación básica y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ubica a México en el primer lugar internacional en casos de bullying.
Tan sólo esta semana, en Torreón, Coahuila, gemelos, exalumnos de una secundaria del ejido La Unión, atacaron con arma blanca a la comunidad escolar, asesinando a la subdirectora e hiriendo a cuatro personas, entre ellos el director y un profesor.
La fiscalía del estado informó que los gemelos se encuentran detenidos y que habrían actuado por pseudofanatismo e imitación de otros atacantes internacionales y nacionales. Incluso, uno de los gemelos llevaba una playera con las fotografías de otros jóvenes, como Lex Ashton, quien asesinó a uno de sus compañeros en el CCH Sur de la UNAM.
Además, en Hermosillo, el viernes, cuatro adolescentes golpearon e insultaron a una alumna trans, quien terminó hospitalizada con la nariz rota y el cuerpo lastimado. La fiscalía abrió una investigación con perspectiva de género.
De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia (REDIM), en violencia física la Ciudad de México (14.3%), el Estado de México (14.2%) e Hidalgo (9.1%) concentran la mayor parte de las hospitalizaciones y casos reportados.
Daniel Sánchez Dórame
En violencia sexual escolar, el Edomex encabeza con 23%, seguido de la capital (11.1%) y Chihuahua (10.7%).
En violencia de género, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del INEGI coloca a Querétaro (40.3%), Estado de México (36.6%) y Colima (36.3%) con los índices más altos entre mujeres a lo largo de su vida estudiantil. Además, la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) reporta que 28% de los adolescentes de 12 a 17 años fue víctima de acoso escolar en el último año.
La presión sobre los servicios de ayuda también crece. El Consejo Ciudadano de la CDMX alertó que a causa de esa presión los reportes telefónicos y solicitudes de auxilio por bullying aumentaron más de 200% frente a los niveles previos a la pandemia.
La subdirectora falleció y tres personas resultaron heridos.
Cecilio Luna Salazar, presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia en Sonora, recordó que desde hace años pide a la Secretaría de Educación Pública reforzar la presencia en las escuelas de las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular, equipos multidisciplinarios con maestros de apoyo, psicólogos, psiquiatras, especialistas en comunicación y trabajadores sociales que atienden crisis de violencia y problemas emocionales.
Subrayó que la prevención comienza en casa, con tutores presentes y con límites al uso de tabletas, computadoras, teléfonos inteligentes y redes sociales en menores de edad.
Todos los padres y madres debemos reforzar nuestra presencia ante los hijos, porque muchos de los casos de violencia en la escuela ocurren por la ausencia de tutores, los estudiantes pasan apenas una cuarta parte del día en la escuela y el resto del tiempo corresponde a los padres su cuidado y formación, debemos garantizar, para su bien, la restricción de dispositivos electrónicos y el acceso a contenidos nocivos en redes sociales”, dijo en entrevista para este medio.
Igualmente, advirtió que la violencia en las escuelas se disparó después de la pandemia y explicó que la violencia escolar se manifiesta de forma verbal, física y psicológica, pero también como violencia sexual cibernética, patrimonial y económica.