El Golpe En Palacio de Gobierno y en el Congreso del Estado deben —y seguramente tomarán— cartas en el asunto contra el alcalde de Banderilla, José Antonio Sangabriel Fernández, señalado por acoso sexual y laboral contra mujeres. Debe dejar el cargo y, ahora sí, no hay fuero que lo proteja. No es del PAN ni tampoco de Morena y, si la justicia se aplica y las acusaciones se acreditan, una prisión podría convertirse en su morada. En Banderilla hace falta que llegue otro presidente municipal que trabaje y saque a ese municipio del atraso. Porque cuando un alcalde deja de gobernar para convertirse en el problema, lo que corresponde no es que termine el cuatrienio, sino que culmine estar al frente de esta responsabilidad. ¡El manotazo en la mesa ya viene! Whatsapp Facebook Publicar Enviar