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¡Conoció el infierno!

Cruz Azul rescata el empate ante Toluca en un juego de volteretas

* La Máquina parecía tener el triunfo, después sufría una amarga derrota, pero con orgullo evitó el descalabro en un vibrante juego ante los Diablos

Ciudad de México, 26 de septiembre del 2026.- Cruz Azul es martillo y yunque, es un volcán de emociones, saca los sentimientos más crueles y al mismo tiempo el éxtasis más grande, va del paraíso al infierno y vuelve a la gloria. Hace vibrar a sus aficionados, también llorar y luego les seca las lágrimas. El equipo de Joel Huiqui empató en un juego vibrante con Toluca, un 3-3 que tuvo un mar de emociones y sentimientos. De una victoria encaminada en el primer tiempo, experimentó una cruel derrota, y al final terminó con una media sonrisa por el empate, el primero del curso.

Ante las bajas por selección y lesionados, Huiqui recurrió a Mozo por derecha, y la dejó la sala de máquinas a Charly, Palavecino y Paradela. Y en ataque mandó tanto a Ibáñez como al Toro Fernández, el mensaje desde la alineación fue la de un equipo valiente y con recursos para ofrecer un buen juego.

Toluca también tuvo sus bajas por selección: Gallardo, Everardo, Simón y Viñas, más la lesión de Franco Romero, obligaron al Turco a realizar ajustes, pero igual presentó un cuadro de buenas hechuras.

El factor Ibáñez

Ya se sabía que este juego sería para Cruz Azul un examen para medir su capacidad de reinvención, pues bien, el rostro de La Máquina en el primer tiempo fue el que gusta, es decir, el de un equipo que asume su jerarquía, que muestra personalidad.

Arrancaron los celestes con buen ritmo, presionando a los Diablos y planteando un juego intenso. El Toro se perdió la primera apenas arrancando el juego.

No se amilanó el equipo de Huiqui, que salió con la determinación de alejar todo ese ruido de la semana, mordía, se asociaba, corría, recuperaba… así llegó el primer gol. Paradela le robó la pelota a Luan en medio campo y proyectó a Ibáñez, el Tanque arrancó y buscó el momento para definir, disparó con derecha y puso el primero al 6’.

Lucía bien el cuadro celeste, más aplicado y compacto para cerrar espacios, porque Toluca empezó a buscar la manera de inquietar a Gudiño. Supo sufrir y resistir la zaga celeste a los intentos de los escarlata.

 

Charly rozó el segundo con un tiro de media distancia. El que apareció de nueva cuenta con lucidez fue Ibáñez. En una jugada que parecía ahogarse, Nico se cargó a la derecha y sacó un centro; en el corazón del área el Toro se levantó, le ganó la posición a los centrales y cabeceó picado para vencer al arquero escarlata.

El plan de Huiqui, de jugar por primera vez con dos nueves de arranque, estaba dando resultado.

Esta imagen de Cruz Azul es la que gusta, en la lucha cuerpo a cuerpo pega y resiste, estuvo cerca y Gudiño atajó un disparo de Alexis. Primer tiempo sin discusión para La Máquina.

Cruz celeste

Para no variar, también aparecieron esos detalles en los que a Cruz Azul se le cruza un cable; ahora fue Ditta el que cometió un penal por una sujeción a Luan; Helinho, cobró desde el manchón y batió a Gudiño para darle vida los Diablos y cambiar el curso del juego.

La Máquina se desconectó y un par de minutos después Vega empató el juego, con un centro que Paulinho dejó pasar, la bola llevaba dirección de gol y ahora ni defensa ni portero evitaron el daño. Este Cruz Azul es el que genera dudas, el que no gusta a la tribuna, porque los lleva de lo sublime a lo ridículo.

Vivió momentos de agobio, pero aguantó el chaparrón y después se metió al encuentro, uno que fue de nueva cuenta un intercambio de golpes, estaba cantado que se lo llevaría si alguno de los equipos anotaba el tercero.

Y el que lo marcó fue Toluca, en una jugada en la que Charly falló en un control en medio campo, Nico Castro arrancó por la derecha y mandó un centro retrasado, Alexis controló la pelota, estaba solo y sacó un zurdazo que Ditta desvió y Gudiño no pudo atajar. Los Diablos daban la vuelta en un segundo tiempo espectacular, en el que con toda justicia merecieron la victoria.

Trató Cruz Azul en el cierre, apretó con corazón y coraje y encontró el empate tras un cabezazo de ‘Toro’ Fernández que regresó el alma a sus aficionados, un empate que sabe a poco o mucho según la óptima, porque está claro que ante un monstruo como Toluca, el líder general del torneo, demostró fuerza, vulnerabilidad y orgullo para reaccionar.

MILENIO

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