Knock Out La delincuencia en Banderilla parece estar fuera de control: comerciantes y transeúntes padecen la inseguridad. ¿Y la policía municipal? Bien, gracias. ¿Y el alcalde, José Antonio Sangabriel Fernández? Cruzado de brazos y más ocupado en su trío político con la síndica y la regidora, los tres más interesados en sangrar al ayuntamiento que en dar resultados a los banderillenses. El edil parece muy cómodo disfrutando de un cargo al que llegó por una circunstancia trágica, pero gobernar exige mucho más que sentarse en la silla presidencial mientras los problemas se acumulan. Banderilla necesita autoridad, trabajo y resultados, no un alcalde de ornato. Sin duda, al “don” le quedó enorme el cargo. Whatsapp Facebook Publicar Enviar