Ataque armado en Sudáfrica deja 11 muertos, entre ellos una mujer embarazada
* Tres hombres armados irrumpieron en una vivienda donde se realizaba una fiesta y abrieron fuego contra los asistentes
* La policía desplegó una operación especial de 72 horas para localizar a los presuntos responsables
* Las autoridades no descartan que el ataque esté relacionado con una disputa entre grupos rivales
Sudáfrica, 23 de septiembre del 2026.- Tres pistoleros irrumpieron en una pequeña casa en un vecindario desfavorecido en Sudáfrica y abrieron fuego contra un grupo que disfrutaba de una fiesta en el interior, matando a tiros al menos a 11 personas, incluida una mujer embarazada, reportaron la policía y autoridades locales.
Otras tres personas resultaron heridas en la balacera ocurrida el martes por la noche en el municipio de KwaMakhutha, a unos 30 kilómetros (19 millas) al sur de la ciudad de Durban, en la costa este del país.
Por el momento se desconoce el motivo del tiroteo, pero algunas de las víctimas eran conocidas de las autoridades por su implicación en investigaciones sobre actividades delictivas, dijo la policía.
Las autoridades no ofrecieron más información sobre esas pesquisas, alegando que podría comprometerlas.
“Aunque el motivo del tiroteo aún no puede confirmarse, no se puede descartar una disputa entre grupos rivales”, indicó el Servicio de Policía de Sudáfrica en un comunicado.
En el lugar, 10 personas, incluida la mujer embarazada, fallecieron y una undécima fue declarada muerta en el hospital. Las autoridades no ofrecieron detalles sobre el estado de los tres heridos.
Buscan a los autores de tiroteo en Sudáfrica
La policía dijo que buscaba a tres hombres y que no se han realizado arrestos, pero el comisario interino de la policía nacional ordenó a la policía local desplegar agentes en una operación especial de 72 horas para dar con los sospechosos.
Thami Ntuli, el primer ministro de la provincia de KwaZulu-Natal, dijo a reporteros en el lugar que los asesinatos eran “realmente perturbadores” e instó a los miembros de la comunidad a proporcionar cualquier información que pudieran tener que ayudara a encontrar a los agresores.
Según explicó, había problemas conocidos con el tráfico de drogas y las armas de fuego ilegales en la comunidad, donde algunas de las casas están a apenas unos metros de distancia de las otras, sin cercas ni muros de por medio.
EL UNIVERSAL