El Golpe Mudo, pero muy mudo, se quedó el chueco alcalde de Córdoba, Manuel Alonso Cerezo, ante el fallecimiento de quien fuera su amigo, Zenyazen Escobar García. Ni una palabra, ni una despedida, ni el más mínimo gesto público. Curioso silencio para una amistad que parecía tan cercana. ¿Qué habrá detrás de tanto mutismo? En política, hasta los silencios hacen ruido. Whatsapp Facebook Publicar Enviar