El Golpe Con ese mismo coraje y resentimiento, María Josefina Gamboa Torales debería poner orden en casa: capacitar a sus policías municipales y agentes viales, porque ya quedó claro que de protocolos saben poco. Pero para arremeter contra los comerciantes, ahí sí sobran autoridad, determinación y mano dura. Pero no hay tema; que le dé vuelo la señora. El próximo año habrá elecciones y, si su hija o su querido director de Obras Públicas aparecen como candidatos a diputados, llegará la hora de cobrar políticamente los excesos. Porque el poder puede marear, pero las urnas suelen quitar la borrachera. Whatsapp Facebook Publicar Enviar