Médicos, morir de diarrea o de hambre
Nos cuentan que, si bien el gobierno federal se dice muy preocupado por el estado de salud de los médicos residentes del Hospital General de México, afectados por el brote de salmonela, hay otros temas sobre el bienestar del personal de sanidad que no le quitan mucho el sueño. La Secretaría de Salud, que encabeza David Kershenobich, anunció que investiga la calidad de la comida y de los comedores en los otros institutos nacionales de salud para prevenir problemas similares. No obstante, la preocupación no es tanta cuando se trata de los ingresos, pues nos recuerdan que no se ha hecho nada para promulgar la reforma constitucional para aumentar el salario de los médicos, aprobada desde hace casi dos años, y que sigue congelada en el Senado. Así que, si los médicos no mueren de diarrea, podrían perecer de hambre. | Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.