Pierde Mexicana de Aviación 2.5 mdp diarios; se mantiene con subsidios del gobierno
* A casi tres años del inicio de su operación, se mantiene con subsidios y su participación en el mercado es de menos de 1%, indican reportes
Ciudad de México, 27 de agosto del 2026.- Mexicana de Aviación ha costado cerca de 38 mil millones de pesos al erario, y a casi tres años del inicio de sus operaciones acumula pérdidas millonarias, se mantiene con subsidios del gobierno y su participación en el mercado aéreo continúa por debajo de 1% en comparación con los gigantes comerciales del país.
A pesar de los esfuerzos del Estado por posicionarla como una alternativa accesible operando desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), no ha logrado levantar el vuelo.
El relanzamiento de la Aerolínea del Estado Mexicano, administrada por el grupo militar GAFSACOMM bajo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ha implicado el desembolso de cuantiosos fondos federales.
La compra de la marca costó 816 millones de pesos, destinados a adquirir los derechos del nombre y activos de los extrabajadores.
En 2023 se desembolsaron 4 mil 200 millones de pesos para el inicio de las operaciones (26 de diciembre de 2023), así como para la adquisición de infraestructura, gastos de logística y arrendamientos complementarios. Para 2024 se comprometieron 20 mil 871 millones de pesos más en la celebración de un contrato con la empresa brasileña Embraer para la compra de 20 aviones de nueva generación (modelos E190-E2 y E195-E2), cuyas entregas se distribuyen de forma escalonada entre 2025 y 2027.
Ese mismo año, el gobierno federal determinó canalizar miles de millones de pesos para mantener los aviones de Mexicana en el aire, toda vez que la aerolínea no podía cubrir de forma autónoma sus gastos esenciales. En total, en 2024 se otorgaron 8 mil 340 millones de pesos en subsidios.
Para 2025, Mexicana seguía sin lograr la autosuficiencia presupuestaria, por lo que se destinaron mil 140 millones de pesos para amortiguar el flujo operativo básico, mientras que para 2026 la Secretaría de Hacienda le otorgó 111.5 millones para solventar la ampliación de flota y costos laborales; sin embargo, debido a que la aerolínea sigue operando con pérdidas, en los primeros meses del año se realizaron ajustes presupuestales para aumentar los apoyos a 2 mil 438.9 millones, 22 veces más de lo presupuestado inicialmente.
Números rojos
Los reportes financieros demuestran que Mexicana de Aviación opera en números rojos, perdiendo un promedio de 2.5 millones de pesos diarios.
En 2024, la aerolínea registró ingresos propios marginales por apenas 243 millones de pesos; sin embargo, sus costos operativos rondaron los mil 175 millones, es decir, que las pérdidas ascendieron a 932 millones de pesos.
En 2025 acumuló ingresos de 462 millones de pesos, pero sus costos operativos rebasaron los mil 403 millones. El año cerró con una pérdida operativa neta de 941 millones de pesos.
En 2026 continúa la tendencia negativa, con promedios de ocupación entre 42% y 49% de los asientos, por lo que se prevé que al cierre del año las pérdidas ronden los 600 y 900 millones.
Al analizar el flujo de pasajeros, las cifras son desalentadoras. Mexicana cuenta actualmente con operaciones exclusivas en 14 destinos nacionales desde su base en el AIFA, registrando un nulo flujo internacional oficial debido a trámites pendientes y limitaciones de asignación internacional.
En 2024 movió a 379 mil 123 pasajeros en vuelos nacionales y en 2025 fueron 434 mil 299, mientras que en el primer trimestre de 2026 la cifra rondó los 140 mil usuarios. El acumulado histórico —desde diciembre de 2023 a abril de 2026— es de aproximadamente 953 mil boletos comercializados.
Lo anterior es extremadamente inferior a las cifras que manejan sus competidores comerciales: Volaris mueve en un año un promedio de 30.4 millones de pasajeros; Viva Aerobus, 29.9 millones, y Aeroméxico, 24.5 millones.
En una comparativa por mes, Volaris traslada en promedio a 3 millones de usuarios; Viva Aerobus, a 2.4 millones, y Aeroméxico, a 2 millones de viajeros. Es decir, que cualquiera de las tres aerolíneas mueve, cada 30 días, entre el doble y el triple de los pasajeros que Mexicana de Aviación ha trasladado en dos años y medio.
Además de haber resuelto una demanda laboral histórica para los extrabajadores de la aerolínea original en quiebra, la reapertura de Mexicana no ha resultado redituable para el Estado. Con los cerca de 38 mil millones de pesos que le ha costado dicha empresa al erario, se podría haber cubierto de manera íntegra la pensión de más de 1 millón 55 mil adultos mayores durante todo un año, o se podrían otorgar becas de educación básica a más de 4 millones 130 mil familias mexicanas por un ciclo escolar completo, asegurando la permanencia escolar de millones de niños.
Con los 38 mil millones de pesos también se pudieron haber construido y equipado por completo entre 15 y 20 Hospitales Generales del IMSS o ISSSTE distribuidos en las regiones con mayor rezago médico del país, cuyo costo promedio ronda entre mil 800 millones de pesos y 2 mil 500 millones, para espacios equipados de 140 camas.
Faltó planeación
Especialistas en aviación advierten que Mexicana enfrenta una situación muy complicada derivada de una saturación de rutas, sobreoferta de asientos y la falta de una adecuada planeación que la llevan a perder enormes cantidades de dinero público.
Rosario Avilés, experta en transporte aéreo e industria aeronáutica, alerta que lo más grave es que no hay un plan a largo plazo ni se ve que Mexicana tenga una vocación clara, pues pretende participar en un mercado muy competido.
“Porque ahí tienes tres aerolíneas troncales que son Volaris, Viva y Aeroméxico, que se están peleando por el mismo mercado. O sea, tienen una serie de rutas y de destinos que más o menos son comunes, y ese mercado (…) se lo están peleando esas aerolíneas y de hecho sufren muchísimo.
“Volaris pierde un plan cada tres meses y aquí el punto es ¿qué está haciendo Mexicana?, ¿cuál es la vocación de Mexicana? (…) Un subsidio se justificaría si Mexicana tuviera un plan de desarrollo de aviación regional, porque se está peleando por un mercado hipercompetido, con una oferta de asientos muy grande, cuando hay muchos lugares que se han quedado desprotegidos”, puntualiza.
Insiste en que lo que demuestran los resultados de Mexicana es una ausencia de planeación, lo que debe ser corregido a la brevedad. Subraya que más que “poner parches”, lo que el país necesita es que el gobierno federal convoque a la construcción de un plan para toda la aviación, que al final de cuentas es una concesión.
Jonathan Félix, analista del sector aeronáutico, afirma que este año ha sido difícil para todas las aerolíneas, no sólo para Mexicana, sobre todo por el precio del combustible.
“Si ves a las demás aerolíneas, también han estado perdiendo, si lo ves en términos de utilidad neta. Mucho viene también por la depreciación de los activos que usan para operar. Si nos centramos particularmente en Mexicana, pareciera que un factor que también les ha pegado es el de ocupación, que es más o menos de 50%, que difícilmente va a ser rentable porque ese negocio tiene muchos gastos fijos”.
Explica que los problemas de Mexicana, por el alto costo que representa su operación, se deben a una combinación de factores como que su base sea el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles o la baja demanda de sus vuelos.
Sin embargo, señala que no se puede asegurar que la creación de la aerolínea estatal haya sido una mala decisión.
EL UNIVERSAL