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Barrenador:

Casos suben en territorio mexicano en espera de acción de moscas

LA RAZÓN DE MÉXICO

Ciudad de México, 10 de agosto de 2026.- El inicio de la dispersión de moscas estériles en el territorio mexicano para combatir la plaga de gusano barrenador no se ha traducido, al menos por el momento, en una reducción en la incidencia de casos de animales afectados por esta infestación.

Dentro de los primeros nueve días de propagación, a partir del 27 de julio, se identificó un alza de 18 por ciento de casos dentro del mismo periodo inmediato anterior, de acuerdo con el seguimiento diario que La Razón lleva a cabo.

A partir de los informes diarios que proporciona el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), entre el 20 y 28 de julio se sumaron mil siete nuevos registros de animales de diferentes especies con la presencia de la plaga en el país; sin embargo, entre el 28 y hasta el 5 de agosto, el registro alcanzó mil 189 casos.

  • El Dato: El Gobierno de México ha insistido en que existe una responsabilidad compartida con ganaderos, para proporcionar condiciones, información y acciones que impidan la propagación.

Al último corte de la semana que terminó, el país ya acumulaba 36 mil 810 casos, así como mil 929 activos —aún con capacidad de propagación—, cifra que incluso rebasa el número de registros activos observados al final del mes pasado, que era de mil 878 el 28 de julio.

La dispersión de moscas estériles es una estrategia que el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha como respuesta para combatir la plaga, que no sólo se propagó en el territorio mexicano, sino que ya también llegó más arriba del continente.

El pasado 27 de julio, las autoridades federales liberaron los primeros dos millones y medio de estos insectos estériles, que fueron producidos en la planta recientemente inaugurada en Metapa de Domínguez, Chiapas.

Desde este punto, las autoridades determinaron que serían trasladadas rumbo a Tampico, Tamaulipas, para luego ser llevadas a Chihuahua, después de que cumplieron su ciclo de crecimiento desde el 24 del mes pasado.

El plan es que sean diseminadas desde el norte de la República hacia el centro y el sur del país, como una especie de barrido a lo largo del territorio nacional.

Para su distribución por el territorio mexicano, las moscas fueron colocadas en cámaras de dispersión terrestre, para que así pudieran ser liberadas en el municipio de Coronado, Chihuahua. Los insectos fueron teñidos con un colorante verde, el cual servirá para que, al momento de que el insecto abra la pupa, se impregne de dicho color y esto permita distinguir a los insectos ya esterilizados de los que permanecen en condición silvestre.

Se espera que la planta produzca al menos 100 millones de moscas a la semana, con lo cual se engrosará la respuesta trazada, en colaboración con el gobierno de Estados Unidos, para frenar el avance de la plaga que llegó a nuestra nación el 20 de noviembre de 2024.

A partir de entonces, el país no sólo se enfrentó a la contención de la infestación, sino también a las consecuencias, como fue el cierre de la frontera con Estados Unidos a las exportaciones de ganado mexicano y a las sanciones de ese país.

Sin embargo, esta medida fue revertida por la administración del presidente Donald Trump a través del Departamento de Agricultura, que el pasado 24 de julio confirmó que la compra de ganado mexicano se realizaría a partir del 24 de agosto.

Jorge, ganadero de “toda la vida”, no recuerda enfrentar una situación adversa de esta magnitud, pero se mostró confiado en que la dispersión de moscas estériles irá a paso “lento pero seguro”, como ocurrió en el ciclo anterior de infestación de la plaga.

“Yo no lo viví, pero señores con los que crecí y amigos de mi familia siempre me llegaron a platicar cómo les fue en otros años. No sabría decir si fue peor o mejor, pero confío en que este plan de regar moscas estériles funcionará, como ocurrió en el pasado”, dijo.

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