¿ChatGPT nos atonta? Esto dicen los resultados de la prueba PISA 2025 sobre la IA en el aula
elfinanciero.com
CDMX, 12 de septiembre de 2026.- ¿El uso de inteligencia artificial puede atrofiar nuestra capacidad de aprendizaje? Cerca de la mitad de estudiantes de 15 años de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reconocen que usan IA al menos una vez a la semana para “ayudarse a aprender”, de acuerdo con la prueba PISA 2025. A la par, el estudio revela una tendencia que genera preocupación en especialistas: la caída en el rendimiento de lectura, matemáticas y ciencias.
“La inteligencia artificial puede ayudar a personalizar el aprendizaje, favorecer la inclusión, pero también es importante hablar de los riesgos como la dependencia. Puede atrofiar ciertas funciones, incluso interpersonales. Debemos ser críticos”, asegura la doctora Gabriela de la Cruz, directora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IIUE) de la UNAM, en entrevista con El Financiero.
Aunque la IA no provocó el declive histórico en los resultados de la prueba PISA 2025, su uso para sustituir el trabajo de lectura sí muestra una asociación negativa con el desempeño académico.
Los resultados de PISA 2025, publicados el 8 de septiembre, miden el rendimiento académico de jóvenes en 91 países y advierten que cuando la IA se utiliza para sustituir el trabajo mental del estudiante se interrumpe el proceso de aprendizaje.
“¿Está cambiando la ecuación la llegada de la IA generativa? A primera vista, los datos de PISA no son positivos: los estudiantes que utilizan chatbots de IA para tareas específicas, como resumir textos, obtienen de media puntuaciones más bajas en ciencias que aquellos que no lo hacen”, explica el estudio.
¿Cómo usan la IA los estudiantes según con la prueba PISA?
El uso de chatbots de IA, como ChatGPT, para tareas escolares se ha generalizado. Solo 14 por ciento de los estudiantes de países de la OCDE reporta no haber usado nunca (o casi nunca) la IA para fines escolares.
El resto señalan los siguientes usos de la IA:
Para “ayudarme a aprender”: El 19 por ciento de estudiantes indica que utiliza la IA diariamente o casi a diario. El 26 por ciento lo hace 1 o 2 veces por semana, sumando un 45 por ciento.
Para hacer investigación preliminar: El 11 por ciento usa chatbots a diario y un 20 por ciento semanalmente.
Para redacción de borradores: El 11 por ciento la utiliza a diario y el 18 por ciento de forma semanal.
Para realizar resumen de lecturas obligatorias: El 11 por ciento la emplea diariamente y el 19 por ciento semanalmente.
Mientras crece el uso de IA, entre 2015 y 2025, el puntaje promedio en lectura cayó 28 puntos en los países de la OCDE, al bajar de de 489 a 461 puntos, en una escala que toma una media internacional cercana a 500 puntos. Entre 2022 y 2025, la caída fue de 14 puntos.”
La pérdida de rendimiento se nota especialmente en preguntas vinculadas a textos largos y en tareas complejas que requieren evaluar, reflexionar e integrar información de múltiples fuentes.
En México, cuatro de cada diez estudiantes de 15 años están por debajo del nivel básico en ciencias, lectura y matemáticas en la prueba global PISA 2025. En la edición 2025, México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, por debajo de los promedios de la OCDE de 463, 461 y 482 puntos respectivamente.
Al revisar el desempeño de los alumnos mexicanos se detecta una mejoría en ciencias, donde México subió cuatro puntos respecto a 2022, el único avance entre las tres materias evaluadas.
En paralelo, el 47.4 por ciento de los estudiantes mexicanos de 15 años utilizó IA para aprender al menos una vez por semana, una proporción ligeramente superior al promedio de la OCDE.
El país también presenta mayores niveles de distracción digital en el aula. Solo un 24.2 por ciento reporta no distraerse con dispositivos en clase, frente al 39.2 por ciento global, dato que coincide con una menor tasa de prohibición explícita del celular en planteles escolares.
Indicador evaluado en PISA 2025 México Promedio OCDE
Estudiantes que usan IA al menos semanalmente “para ayudarles a aprender” 47.4% 45.5%
Estudiantes que aprenden a evaluar información generada por IA en clase 59.2% 62.6%
Estudiantes que no perciben distracciones por dispositivos digitales en clases de ciencias 24.2% 39.2%
Estudiantes en escuelas donde los teléfonos celulares están prohibidos 27.2% 49.5%
Estudiantes en escuelas con pautas pedagógicas específicas para dispositivos 67.5% 71.2%
¿La IA está detrás de la caída en lectura?
El informe de la Prueba PISA advierte que en la caída de competencias histórica registrada en los estudiantes evaluados intervinieron múltiples factores: desde los efectos que tuvo la pandemia de COVID-19, el repunte de bullying y presiones en los sistemas educativos, así como cambios sociales impulsados por la tecnología.
Señala que aunque el declive en lectura comenzó años antes de la llegada del COVID-19 y la irrupción de los primeros modelos de IA, tras la pandemia se registró un aumento constante del ausentismo escolar (tanto justificado como injustificado), lo que debilitó la acumulación de competencias a lo largo del tiempo.
Si bien la disminución en las competencias de lectura no se puede atribuir de origen a la IA generativa, ya que los puntajes en lectura alcanzaron su punto máximo alrededor de 2012 y mostraron tendencias a la baja mucho antes de la llegada de los chatbots de IA a finales de 2022, sí hay riesgos que podrían agravar la situación.
“Al igual que no nos ponemos en forma viendo deportes sino practicándolos, el aprendizaje no se produce mediante el consumo de contenidos, sino a través de un esfuerzo cognitivo productivo de la mente al enfrentarse a nuevo material. Si logramos el enfoque adecuado, la IA se convertirá en un andamiaje, no en una muleta; en una herramienta para pensar”, señala el informe.
¿Qué deben cambiar las escuelas ante el uso de IA? Esto dice investigadora de la UNAM
Ante la irrupción de la IA en las aulas, la doctora Gabriela de la Cruz Flores destacó la necesidad urgente de establecer políticas institucionales que regulen un uso ético, responsable y enfocado en el verdadero desarrollo de las capacidades de los estudiantes. Para la investigadora, el reto principal radica en cuestionar y redefinir los modelos educativos y las prácticas docentes para responder adecuadamente a un entorno altamente tecnificado y cambiante.
“Podemos utilizar la inteligencia artificial como una herramienta más que favorezca el desarrollo del debate. Incluso algunos autores han hablado, y yo coincido con ellos, de animar el diálogo socrático”, apuntó la investigadora.
No obstante, la investigadora alertó sobre los riesgos derivados de una utilización inadecuada o desmedida de estas plataformas, así como problemas estructurales como la entrega de datos personales a grandes corporativos sin garantías claras de privacidad y la opacidad de los algoritmos.
“Damos información nuestra y los grandes corporativos ahí tienen manga ancha para hacer uso de esa información y no se resguarda nuestra privacidad. En general, las inteligencias artificiales llegan a ser como una caja negra: no tenemos claridad de cómo se llegan a esas respuestas, lo cual da lugar, por supuesto, a lo que se conoce como alucinaciones. Cosas que no están fundamentadas o que pueden tener múltiples sesgos”, indica la investigadora en educación.
El 47.4 por ciento de los estudiantes mexicanos de 15 años utiliza IA para aprender al menos una vez por semana. (Cuartoscuro). (Rogelio Morales Ponce)
De la Cruz enfatizó que los modelos de inteligencia artificial reproducen los sesgos de la información con la que son alimentados.
“Las IA son un reflejo. Hay estudios que se han hecho sobre las IA y cómo, mundialmente, encontramos que se alimentan de fuentes en inglés y que en menor medida tenemos fuentes de otros idiomas. Eso también genera esos sesgos”, ejemplifica.
De acuerdo con la prueba PISA, para 2025 la mayoría de estudiantes en la mayor parte de los países y economías participantes utiliza chatbots de IA para sus tareas escolares y el 62.6 por ciento informa ya haber recibido tareas en sus clases enfocadas en evaluar la calidad de la información generada por esta tecnología.
Un dato más esperanzador se asoma entre todos los demás: El 81.2 por ciento de los estudiantes en México declaró que le gusta aprender cosas nuevas en la escuela y el 81.2 por ciento señaló que le gusta saber cómo funcionan las cosas, cifras que superan el promedio de la OCDE: del 68.8 y 74 por ciento, respectivamente.