Es una obligación de todos crear el desarrollo integral en México y Veracruz: Arquidiócesis de Xalapa
* Deben respetarse las leyes justas y a las autoridades, sin abandonar la defensa de los derechos y abdicar ante los abusos de poder e injusticias
Irineo Pérez Melo
Xalapa, Ver., 9 de agosto de 2026.- La Arquidiócesis de Xalapa consideró que hoy, más que nunca, es necesario que cumplamos con la obligación de ofrecer lo mejor para que México y Veracruz salgan adelante de tantas dificultades que los aquejan, y crear las condiciones para lograr el desarrollo integral para todos y todas.
En el comunicado dominical emitido por la oficina de Comunicación Social de esta asociación religiosa, establecido también que para salir adelante es necesario que cada ciudadano respete las leyes justas y a las autoridades, sin que esto signifique abandonar la defensa de los derechos y abdicar ante los abusos de poder e injusticias.
“Es urgente cumplir con el propio deber social con honradez competencia y espíritu de servicio, sin olvidar organizarse con otros ciudadanos para conseguir el bien común, la justicia y la paz social”, se destaca en el documento signado por el presbítero Juan Beristain de los Santos.

En el documento, aborda el pasaje bíblico sobre la narración evangélica de San Mateo que presenta a Jesús caminando sobre el agua (Mateo 14, 22-33) y que tiene como trasfondo el lago de Tiberiades. El apóstol Pedro también quiso caminar sobre el mar, pero al sentir la fuerza de las aguas tuvo miedo y comenzó a hundirse. Él gritó y Cristo le tendió la mano para rescatarlo de la muerte.
En ese contexto, se menciona que sumergidos en los remolinos de la violencia y de la inseguridad, de la indiferencia, de la corrupción y de la exclusión del desarrollo de tantos mexicanos y veracruzanos, debemos como Pedro dirigir la mirada, la voz y la mano a Cristo el único que puede vencer el mal del mar. Solo Él nos levantará y nos hará caminar sobre las olas de la indiferencia y del egoísmo para juntos , sin excepción de alguno, busquemos el bien común de México y Veracruz.
Cada ciudadano debe como Pedro levantar la mirada al cielo para pedir la fuerza y la entrega necesarias , para vivir la obligación de defender, conservar, enriquecer la herencia espiritual y cultural de México y poder transmitirla aumentada a las generaciones futuras.