Cartel Inmobiliario de Orizaba viola leyes federales en materia agraria y penal, pretende sorprender al Tribunal Agrario
* Con apoyo de abogados y jueces, buscan despojar a posesionarios de sus parcelas en el Ejido de Santa Ana Atzacan
Irineo Pérez Melo
Xalapa, Ver., 2 de agosto de 2026.- El Cartel Inmobiliario de Orizaba y sus alrededores viola las leyes federales en materia agraria y penal, al pretender sorprender al Tribunal Agrario Unitario Número 31 por parte de los juzgadores del fuero común que carecen de facultades para dictar sentencias que priven derechos agrarios.
Lo anterior se desprende del caso de dos contratos fraudulentos de fecha 21 de junio de 2016, elaborados por Orlando “N” y Alex “N”, con el propósito de despojar de sus parcelas a las víctimas titulares con antecedentes del régimen ejidal de las Parcelas 194 Z-1 P1/2 y 195 Z-1 P1/2 del ejido de Santa Ana Atzacan, municipio de Atzacan, Veracruz y que está atendiendo el Tribunal Agrario.
Sin embargo, jueces civiles de Orizaba asumieron competencia en asuntos agrarios y ahora pretenden sorprender a los tribunales federales para que se declaren incompetentes y continuar operando con jueces civiles que avalen sentencias fraudulentas determinadas por el fuero común.
Al respecto, el señor Paulino López Anzures, representante de los posesionarios de los predios señalados, explicó que en el 2018, jueces civiles (del Juzgado Sexto de Primera Instancia; Juzgado Segundo de Primera Instancia -actualmente Juzgado Primero de Primera Instancia- del Distrito Judicial de Orizaba, Veracruz) avalaron dos contratos fraudulentos de fecha 21 de junio 2016, cundo las parcelas, aún pertenecían al Régimen Ejidal, por lo que violaron la Ley Agraria, pues los antes mencionados “no cuentan con derechos agrarios, por lo que carecen de algún título con derechos agrarios.
Señaló que en el 2024, el exjuez Adalberto “N” informó a la Fiscalía especializada en Combate a la Corrupción, que existe un Desalojo en el expediente 781/2018, lo que es falso. Existe una diligencia realizada por una actuaria de ese mismo juzgado Segundo de Primera Instancia (actualmente Juzgado Primero de Primera Instancia Civil) de la ciudad de Orizaba, de estos hechos.
De estos dos contratos faudulentos, resultaron afectados Ricardo Florencio Ortega Vázquez, Paulino López Anzures, Baldomero Vargas Corona y Sthefany García López, al darles validezen clara violación a la ley agraria y pretender escriturar dichas parcelas ejidales por medio del juicio en el que inician el fraude procesal y que es el mismo 1111/2018 ANTERIORMENTE Expediente 1208/2018, iniciado ante el Juez Sexto de Primera Instancia de la ciudad de Orizaba.
“Es en este juicio civil 1208/2018 que los demandados ante el Tribunal Agrario presentan inicialmente los dos contratos de fecha 21 de Junio del año 2016, ante los Jueces Civiles, quienes carecen de competencia”, para validar o regularizar contratos sobre parcelas ejidales, añadió.
Mencionó que los demandados Orlando N” y Alex N” insisten en que los jueces civiles y magistrados civiles continúen avalando sus dos contratos fraudulentos, sin importarles violar las leyes federales en materia agraria, además de usurpar la competencia de los mismos para simular la legalidad de las operaciones, calificándose esa acción de fraude, despojo o delitos cometidos en la administración pública.
Ante el seguimiento del proceso jurídico para que les sea restituidas sus parcelas 194 Z-1 P1/2 y 195 Z-1 P1/2 ubicadas en el Ejido de Santa Ana Atzacan del Municipio de Atzacan, Veracruz, los demandados y/o denunciados amenazan a las víctimas con dejarlos encuerados, por lo ue confían en que las reformas jurídicas sean aplicadas conforme a derecho de manera imparcial y sin corrupción.
“Exigimos a las autoridades investigar a fondo estos hechos delictivos y se nos haga justicia, se nos paguen a las víctimas todos los daños materiales, morales y psicológicos, ocasionados, debido a que Orlando “N” entró violentamente en contubernio con abogados, el falso vendedor Alex “N” y acompañado de más de 30 hombres, con maquinaria pesada para derrumbar viviendas y cimientos de su propiedad.