Alice Oseman y el fenómeno Heartstopper: “Siempre hay alegría y esperanza en medio de la oscuridad”
Excélsior
Ciudad de México, 31 de julio de 2026.- Lo que comenzó como un proyecto ilustrado publicado por la autora británica Alice Oseman en plataformas digitales como Tumblr y Webtoon, se transformó en un fenómeno transmedia sin precedentes bajo el título de Heartstopper.
La tierna historia de amor entre Charlie Spring, un chico abiertamente gay y reservado, y Nick Nelson, un popular e impulsivo jugador de rugby en proceso de autodescubrimiento, conectó de inmediato con millones de lectores que buscaban tramas auténticas, con representación LGBTQ+ y el sentimiento de una comfort read.
En 2022, Heartstopper dio un salto mayor y se convirtió en un imperio mediático con la adaptación de la novela gráfica a una serie de streaming, en Netflix y el estreno, este mes, de una película.
Luego de todo este revuelo, Alice Oseman considera que el mensaje central de Heartstopper es la idea de que “sin importar los momentos oscuros y difíciles por los que estés pasando, siempre hay alegría, luz y esperanza que encontrar en medio de todo ello”, confiesa en entrevista con Excélsior.
Las historias de personas pertenecientes a la comunidad LGBTQ+ solían estar sujetas a desenlaces trágicos, rechazo familiar, violencia o el estigma de una enfermedad. Frente a este panorama, Heartstopper irrumpió entre la generación Z como un espacio queer seguro.
La diversidad en la novela es parte de una trama compleja que busca darle voz a identidades que históricamente han contado con menor visibilidad en medios escritos y audiovisuales.
Creo que Heartstopper forma parte de un amplio abanico de historias queer que, ojalá, estén ayudando a los jóvenes, sobre todo en momentos difíciles en los que la homofobia y la transfobia están tan presentes y son constantes en nuestras vidas.”
Durante la charla Oseman comparte que espera que todo el universo de Heartstopper pueda dar a la gente la esperanza y la fuerza para seguir luchando, defenderse a sí mismos, ser quienes son y alzar la voz por lo que es justo.
En el sexto volumen, explica, los personajes asisten a una marcha del Orgullo y alzan la voz especialmente por los derechos de las personas trans, “algo realmente importante en este momento”, subraya, “así que tengo la esperanza de que los lectores asimilen ese mensaje y se sientan empoderados para hacer lo mismo en sus propias vidas reales.”
Más allá de la comunidad
Las novelas presentan una amplia diversidad dentro del colectivo, desde Charlie siendo un chico abiertamente gay en una escuela de varones; el viaje de Nick Nelson para comprender su bisexualidad o la historia de Elle Argent que aborda la juventud como mujer trans.
La autora también planteó la trama desde una perspectiva donde descubrirse a uno mismo, el poder de la amistad y el primer amor son igual de importantes para la población heterosexual como para los miembros LGBTQ+.
Por si fuera poco, aunque Heartstopper está catalogado como contenido juvenil, el público millennial (y de otras generaciones), también se han visto representados tanto en los libros como en el show.
¿Era algo que Oseman esperaba? “No, para nada. Pensé que los adolescentes queer conectarían con la historia, porque se trata de ellos. Pero no imaginé que encontraría una audiencia tan grande fuera de eso. Fue una sorpresa, pero es un honor saber que ha ayudado a la gente y que ha conectado con personas de todas las generaciones”.
El universo en streaming
La productora See-Saw Films adquirió los derechos de Heartstopper, aliándose con Netflix, para llevar la adaptación en formato serie (compuesta por 3 temporadas y una película, estrenada este mes) a más de 190 países.
Uno de los aciertos más aplaudidos fue la decisión de mantener a Oseman al frente de los guiones, asegurando que la esencia estética, el ritmo y la calidez emocional del webcomic permanecieran intactos en la pantalla.
La transición no sólo reforzó el éxito de las novelas y aumentó sus ventas, colocándolas en las listas de los libros más vendidos, sino que disparó la reproducción de la banda sonora y elevó a los jóvenes actores del reparto, principalmente a Kit Connor y Joe Locke, al estatus de estrellas internacionales.
De igual forma, figuras consagradas de la actuación como Olivia Colman ocuparon roles clave en la serie, legitimando aún más el proyecto ante audiencias de distintas edades.
Espero que el éxito de Heartstopper dé como resultado que se creen, impulsen y produzcan más proyectos así, sobre todo en la televisión y el cine. Que la gente vea la serie y diga: ‘¡Oye, funcionó de maravilla! Hagamos otra serie queer’”.
Fuera de su propio universo, ¿Alice tiene alguna otra recomendación con representación LGBTQ+ que puedan ver sus fans? “Creo que Pride: Orgullo y esperanza es un gran filme. Explora las protestas queer en los 80 de manera seria, pero también con mucho humor y corazón”.
Historias necesarias
La salud mental en adolescentes es uno de los ejes centrales en la historia de Heartstopper. La obra explora trastornos alimenticios, ansiedad, compulsiones, pérdidas, traumas y bullying.
Oseman cuenta que las historias queer trágicas y dolorosas son necesarias, pero también lo son aquellas donde “podamos encontrar tanto alegría como satisfacción en nuestras vidas y que hay motivos de sobra para el optimismo”. De ahí que aunque se retratan temas fuertes en la novela gráfica, se hace desde un punto de vista terapéutico y con mucho cuidado.
Aquí se derriba el prejuicio sobre quienes padecen trastornos como el TOC o de la conducta alimenticia (TCA); y desmantela los estereotipos de la masculinidad que impiden a los hombres jóvenes solicitar ayuda médica temprana.
El arco narrativo donde Nick debe aprender que no es responsabilidad suya “arreglar” a Charlie ni actuar como su terapeuta ofrece una lección de salud emocional al público juvenil. Además, se hace énfasis en el acompañamiento profesional para los distintos tratamientos, así como el contar con apoyo familiar y de amigos.
Del fanatismo al activismo real
El éxito de Heartstopper no puede explicarse únicamente por sus novelas gráficas o la adaptación a streaming. El fandom ha desempeñado un papel activo en la consolidación del fenómeno.
Plataformas como TikTok o Instagram se convirtieron en espacios de encuentro donde jóvenes de todo el mundo se unieron para crear una comunidad.
El amor va más allá de lo que sienten por los personajes; incluso hablan sobre cómo la obra les ayudó a comunicar su identidad a sus familias. Así como a dar visibilidad a problemáticas y vivencias de la Generación Z, especialmente en el ámbito LGBTQ+.
Los fanáticos de los libros pasaron a convertirse en activistas, impulsando campañas de recaudación de fondos para organizaciones benéficas orientadas a la prevención del suicidio en jóvenes LGBTQ+, el apoyo a personas trans y la atención a pacientes con trastornos alimenticios.
Cada experiencia es propia
La producción alcanzó los primeros puestos de popularidad en varios países, disparó las ventas del material impreso y llevó a los actores que dieron vida a los personajes a un nuevo nivel de fama.
Heartstopper se convirtió en un refugio y en un testimonio de que lo queer no “está de moda”, sino que es una parte indispensable de la sociedad actual.
Es importante reconocer que nadie tendrá la misma experiencia. Cada personaje tendrá su propio aprendizaje individual queer; así que está bien ser creativo y usar tu imaginación (para crearlos), pero también enfocarlo en la realidad (de otras personas representadas) es muy importante”.