Además lo hace en una disciplina con poca tradición en México. Es el tercer mexicano que participa en el Tour de Francia y ya ha dejado su impronta mostrando su talento, su enorme calidad y también su gran personalidad. Quizá en su país de nacimiento muchos no valoran lo conseguido porque el ciclismo no es el deporte más popular, pero estar en el podio del Tour está reservado sólo para los más grandes. Por eso tiene todas las posibilidades para convertirse en el deportista más grande de la historia de México.
Una joya con impacto mundial
Y es que Del Toro ya es un claro aspirante a ganar las tres grandes vueltas por etapas. El Tour de Francia, el Giro de Italia y la Vuelta a España. Pero no sólo tiene posibilidades en la denominada Triple Corona, sino que también es un candidato a ganar el Mundial y será uno de los favoritos para pelear por una medalla en los próximos Juegos Olímpicos. Con sólo 22 años, Del Toro tiene diez o doce años por delante para cumplir sus sueños. Y es que México tiene a un auténtico fenómeno que podría convertirse en el mejor deportista mexicano de la historia si es capaz de tocar el cielo de los triunfos y no los tiene nada lejos.