Necesario reconocer y promover la riqueza y grandeza de la dignidad humana para lograr la justicia social y la paz en México y Veracruz
* Para obtener el desarrollo verdadero e integral exige rechazar cualquier tipo de ideología reductiva de la vida y del destino del ser humano: Arquidiócesis de Xalapa
Irineo Pérez Melo
Xalapa, Ver., 26 de julio de 2026.- Para buscar juntos la justicia social y la paz en México y Veracruz es necesario reconocer y promover la riqueza y la grandeza de la dignidad humana; también se debe luchar contra todo desprecio de la vida y explotación de la persona humana, aseguró la Arquidiócesis de Xalapa.
En el comunicado dominical emitido por la oficina de Comunicación Social de esta asociación religiosa, se destaca que sólo así se podrán adecuar las estructuras sociales, económicas, políticas y culturales, que en su mayoría están excluidos de la verdadera participación en la toma de decisiones democráticas y en los procesos sociales, económicos y políticos.
En el documento, signado por el presbítero Juan Beristaín de los Santos, señaló la importancia de reconocer el misterio y y la dignidad de la persona humana como el camino más seguro para el desarrollo verdadero e integral exige rechazar cualquier tipo de ideología reductiva de la vida y del destino del ser humano.

De igual manera, se debe denunciar las violaciones a los derechos humanos, concientizar a la mujer y al hombre acerca de su vocación a la trascendencia y reconocer en cada mexicano y veracruzano, especialmente en el pobre y en el que sufre, a un hermano digno del amor de Cristo y de la ayuda efectiva de todos.
En el comunicado se aborda el pasaje bíblico que refiere la trilogía de mini narraciones: la del tesoro escondido en un terreno, la perla de gran valor y la red llena de peces (Mateo 13, 44-52), refleja la existencia de una realidad valiosa e inestimablemente vital para el desarrollo integral y la consecución del bien común.
Para enriquecerse con el tesoro del reino de Dios es necesario tener la prontitud de decisión y la disposición interior para reconocer y buscar esa riqueza del Reino.
Pero realmente ¿Cuál es el contenido de este tesoro? San Pablo, en la carta a los romanos, describe y presenta el contenido exacto del tesoro del reino de Dios: «Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, gozo y paz en el Espíritu » (Rom 14, 17)., concluye