Cruz Azul tiene un dulce regreso al Estadio Banorte con victoria sobre Puebla
* A La Máquina le costó el juego ante La Franja, pero una vez más vino de atrás y sumó su segunda victoria en el Apertura 2026
Ciudad de México, 21 de julio del 2026.- El regreso de Cruz Azul al Estadio Banorte tuvo la chispa que se esperaba, le costó pero el campeón pudo celebrar con una victoria su presentación ante su gente. La Máquina se mostró voluntariosa, también errática, pero le alcanzó para vencer a Puebla por 2-1 y mantener el idilio en la era de Joel Huiqui.
Consciente de que hay un título en disputa el fin de semana, el timonel celeste hizo algunos ajustes, es momento de empezar a darle juego a más jugadores, porque -dicho sea de paso- el campeón tiene un plantel vasto que no desmerece.
NUEVA VICTORIA, NUEVA REMONTADA DE LA MÁQUINA CEMENTERA ????
MANTENEMOS EL PASO PERFECTO EN EL AP26 VINIENDO DE ATRÁS EN EL ESTADIO BANORTE.
DALEEEEE, CRUZ AZUUUUUL pic.twitter.com/JIEJLL4Yip
— CRUZ AZUL (@CruzAzul) July 22, 2026
El entrenador realizó cuatro cambios en el once, uno en defensa, otro en la medular y dos en ataque. Regresó a Rotondi a la lateral, puso a Luka por delante y jugó con el Toro y Nico en ataque.
Dominó La Máquina el trámite, porque es un plantel más fuerte, tiene mejor materia prima que La Franja y eso se nota, pero también, a este Cruz Azul le cuesta un rosario mandar la pelota al fondo, busca sus opciones, las trabaja y genera, pero le cuesta un rosario definir.
Y enmedio de ese control estéril otra vez recibió el golpe del rival, una transición poblana comandada por Fernando Monarrez, quien avanzó metros a placer, ningún celeste salió al paso, disparó con zurda y sorprendió a Mier con un tiro que entró pegado al palo, con un poco de colaboración del colombiano. Media hora y otra vez a remolque.
Ahí deberá poner atención Huiqui, que eso de tener que remontar no se convierta en un mal endémico para su equipo, porque habrá días en los que no le dé. Ante Puebla apretó las revoluciones, echó para atrás a los poblanos, Chiquete rompió el molde y la línea, conectó con Jeremy y éste colgó un centro que cabeceó Romero al fondo, lo que no pudieron hacer ni Ibáñez ni el Toro sí lo hizo Luka justo antes del descanso.
En el querer y no poder, Huiqui rompió la pareja Ibáñez-Toro, el plano no salió como se esperaba, ingresó Palavecino para tener más lucidez, pero cerró con un dibujo un tanto extraño, con más gente de medio campo, con Ebere en ataque, pero sin un referente en el eje de ataque.
Sí, otra vez Joel tuvo la tecla fina en los cambios, primero Palavecino estremeció el travesaño. Y luego Ebere definió una gran jugada tejida entre Márquez y Paradela.
La Máquina sigue de plácemes, no encuentra el clímax en su rendimiento, pero sí la salida para la adversidad. El sábado va por el título de Campeón de Campeones ante el Toluca. Segundo desafío para Joel Huiqui ante el entrenador más experimentado y ganador que hay actualmente en la Liga Mx.
MILENIO