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El Everton y el Mónaco no llegaron al final a un acuerdo por uno de los protagonistas del pasado Mundial: Foralin Balogun, delantero internacional con Estados Unidos. Un pase fallido que también afectó de gran manera al mexicano Erik Lira, que se quedó sin poder cumplir el sueño de jugar en Europa.
El club de Merseyside fue uno de tantos, como el Tottenham o incluso el PSG, que rondaron como candidatos al futbolista, que sin embargo no verá consumado su regreso a la Premier. No hay que olvidar que procede del filial gunner, que dejó por un traspaso de 40 millones de euros en 2023.
Y no sólo eso. por más que en el Principado cosechó el curso pasado su mejor su mejor campaña como profesional (19 goles y 5 asistencias en 43 partidos la pasada temporada 2025-26), ha visto cómo su actual entrenador, el exrojiblanco Filipe Luis, no le ha incluido en la lista oficial del AS Monaco que disputará la fase liga de la Conference League.
¿Por qué se quedó en Mónaco al final?
El mercado de fichajes es incierto. Lo que parece claro se puede torcer justo en el instante anterior de estampar una firma. Basta una mala sensación y alguna de las partes puede echarse atrás.
Con Balogun pudo suceder algo parecido, al menos, eso es lo que expone en el CEO del AS Monaco, Thiago Scuro, quien según L’Equipe, fue el propio Falorin Balogun quien no quiso firmar.
Como relata el diario galo, el Everton detectó un problema médico que requería una segunda opinión. Cinco minutos antes del cierre del mercado de fichajes, Scuro había firmado el contrato, y los Toffees también, pero al final fue el estadounidense el que no firmó al sentirse incómodo por la desconfianza mostrada por el Everton en las pruebas médicas.
Pese a todo, y ante esta situación que ha provocado que en estos momentos el equipo monegasco tenga overbooking ofensivo, tampoco se descarta una salida a un equipo de ligas que aún tienen el mercado de fichajes operativo.
A priori, el atacante no entrará en liza este viernes contra el Paris Saint Germain, se verá qué sucede al final con él.
Uno de los protagonistas del Mundial
Si hay un episodio que ha marcado el año de Balogun, ese es sin duda su paso por el Mundial de 2026. El delantero fue una de las grandes revelaciones del combinado que dirige Mauricio Pochettino, y precisamente en el partido de dieciseisavos de final ante Bosnia y Herzegovina protagonizó una de las jugadas más comentadas del torneo: tras adelantar a Estados Unidos con un gol en la primera parte, Balogun vio la tarjeta roja directa en el minuto 64 por una entrada sobre el bosnio Tarik Muharemović, calificada como «juego brusco grave» tras revisión del VAR.
Lo insólito llegó después: la FIFA, en una decisión sin precedentes que provocó un comunicado de protesta de la UEFA («cruzó una línea roja», llegó a decir el organismo europeo), aplicó el artículo 27 de su código disciplinario para suspender la ejecución de la sanción, dejando a Balogun disponible para el partido de octavos ante Bélgica. La polémica escaló hasta la política, con el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociendo haber llamado personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir la revisión del caso.