Vía e-mail: ¡Un calvario!
Denuncian crisis de accesibilidad y atención en la Unidad de Medicina Familiar No. 61 del IMSS en la ciudad de Veracruz
- Derechohabientes señalan que los elevadores llevan más de una semana fuera de servicio y pacientes deben subir escaleras con apoyo de familiares
- Adultos mayores y personas con discapacidad enfrentan dificultades por falta de infraestructura accesible y atención adecuada
- Solicitan intervención de autoridades del instituto ante fallas de climatización, largas esperas y desabasto de medicamentos
Veracruz, Ver., 26 de junio de 2026.– “Pacientes cargados en brazos, sin elevadores, sin accesibilidad y con largas horas de espera: esta es la crisis que vivimos los derechohabientes en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 61 del IMSS, ubicada en Veracruz Puerto.
Ser derechohabiente del IMSS no debería significar poner en riesgo la vida o la integridad física para poder recibir atención médica. Sin embargo, eso es precisamente lo que estamos viviendo quienes acudimos a esta unidad.

Desde hace más de una semana, los elevadores permanecen fuera de servicio, sin que hasta el momento se hayan implementado medidas suficientes para garantizar el acceso de los pacientes a sus consultas.
Las imágenes hablan por sí solas: adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes con movilidad limitada tienen que subir varios pisos por las escaleras; algunos son cargados por sus propios familiares, mientras otros deben hacer un enorme esfuerzo con andaderas o sillas de ruedas, exponiéndose a sufrir una caída o un accidente.

Lo más preocupante es que no se habilitaron consultorios en áreas accesibles ni existe una estrategia visible para atender a quienes no pueden subir escaleras. Además, la unidad carece de rampas de acceso adecuadas para personas con discapacidad, lo que dificulta aún más el ingreso y desplazamiento dentro de la clínica.
Como si esto no fuera suficiente, la UMF No. 61 enfrenta desde hace meses otra problemática importante: el sistema de aire acondicionado presenta fallas, provocando altas temperaturas, mala ventilación y malos olores que afectan tanto a pacientes como al personal que diariamente permanece en la unidad.

A ello se suman las prolongadas esperas:
Las filas para laboratorio comienzan desde muy temprano y pueden extenderse durante varias horas.
Las filas en farmacia también son largas, obligando a los pacientes a esperar durante mucho tiempo para, en numerosas ocasiones, recibir la noticia de que no hay medicamentos disponibles.
Estas condiciones afectan principalmente a adultos mayores, personas con discapacidad, pacientes con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y cualquier derechohabiente que acude en busca de atención médica.

Respetuosamente hacemos un llamado al director de la UMF No. 61, Dr. Héctor Manuel Chincoya Serna, y a la administradora, Mtra. Karem Elizabeth Ramón Guzmán, para que informen a la ciudadanía qué acciones se están implementando para resolver estas deficiencias y garantizar una atención segura, accesible y digna.
Asimismo, solicitamos la intervención del director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto; de la titular del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada (OOAD) del IMSS Veracruz Norte, Dra. Edith Jiménez Martínez; y de la Gobernadora del Estado de Veracruz, para que conozcan la situación que enfrentamos diariamente miles de derechohabientes que acudimos a esta unidad médica.
Los derechohabientes no pedimos privilegios. Exigimos instalaciones accesibles, infraestructura funcional, medicamentos, tiempos de espera razonables y un trato digno.
Porque acudir a una consulta médica nunca debería significar poner en riesgo nuestra propia integridad física”.