OMS anunciará fin del brote de hantavirus en el MV Hondius
Excélsior
Estados Unidos, 24 de junio de 2026.– La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que declarará el fin del brote de hantavirus vinculado al crucero neerlandés MV Hondius el próximo 2 de julio, siempre que no se registren nuevos contagios entre los 54 contactos que aún permanecen en cuarentena.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que desde hace semanas el número de casos se mantiene estable en 13, con tres fallecimientos confirmados. En total, se identificaron y se dio seguimiento a 650 contactos en 33 países, lo que permitió contener la propagación internacional.
“Agradezco a todos los países que han contribuido de distintas formas a la respuesta a este brote, en especial al liderazgo y la solidaridad mostrados por España y por su presidente del Gobierno, Pedro Sánchez”, señaló Tedros en su rueda de prensa semanal.
Investigación y cooperación científica
La OMS continuará investigando cómo se inició el brote y de qué manera se propagó entre los pasajeros del crucero. Además, una muestra del virus será compartida con los laboratorios de la organización en Suiza, lo que representa un paso clave para el desarrollo de diagnósticos, tratamientos y vacunas frente a futuros brotes de hantavirus.
La posible conclusión del brote marca un hito en la respuesta internacional, pues se trató de un evento con alto riesgo de dispersión debido a la movilidad de pasajeros en un entorno cerrado. La coordinación entre países y la rápida implementación de cuarentenas fueron determinantes para evitar una crisis sanitaria mayor.
El crucero MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, se convirtió en el epicentro de un brote internacional de hantavirus durante su travesía transatlántica. La embarcación había partido de Ushuaia, Argentina, con destino a las Islas Canarias y, en el trayecto, se registraron los primeros síntomas entre pasajeros que posteriormente fueron confirmados como casos de la variante Andes, la más peligrosa de este virus por su capacidad de transmitirse entre humanos en condiciones de contacto estrecho.
La hipótesis más sólida apunta a que un pasajero contrajo el virus en tierra firme, posiblemente en Argentina o Chile, antes de embarcar. El hantavirus suele transmitirse por contacto con fluidos de roedores infectados, pero la variante Andes tiene la particularidad de propagarse entre personas, aunque de manera limitada. El periodo de incubación, que puede extenderse de una a seis semanas, dificultó la detección temprana y permitió que el virus circulara en el barco sin ser identificado de inmediato.
El crucero realizó escalas en lugares remotos como Santa Elena y Cabo Verde. Fue en estas etapas del viaje cuando los síntomas comenzaron a intensificarse entre algunos pasajeros. La Organización Mundial de la Salud confirmó un total de trece casos, lo que obligó a activar protocolos internacionales de emergencia. La transmisión se dio principalmente entre convivientes cercanos, como parejas que compartían camarote, lo que coincide con el patrón de contagio de la variante Andes.
Las víctimas mortales
El brote dejó tres fallecimientos confirmados: una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán. Además, un pasajero británico fue hospitalizado en Sudáfrica en estado crítico, aunque posteriormente mostró signos de recuperación. Estos decesos evidencian la alta letalidad del virus, que puede alcanzar hasta el cincuenta por ciento de los casos en su variante más agresiva.
Pacientes graves fueron evacuados en aeronaves especializadas hacia hospitales en Sudáfrica, Suiza y España. En Canarias, las autoridades españolas organizaron un fondeo excepcional frente a Tenerife, evitando el atraque directo en puerto y estableciendo una zona de exclusión marítima para garantizar la bioseguridad. La OMS coordinó el rastreo de más de 650 contactos en 33 países, con medidas de aislamiento en lugares como Nebraska, en Estados Unidos, y Madrid, en España.