Bélgica empató 0-0 ante Irán y definirá su clasificación en el Mundial 2026 con Nueva Zelanda
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Ciudad de México, 21 de junio de 2026.- La expulsión de Nathan Ngoy en el minuto 66 condicionó el tramo final del partido. Courtois igualó el récord de apariciones mundialistas de Scifo con la selección belga, pero ni él ni De Bruyne pudieron evitar un empate que deja a los Diablos Rojos en zona de peligro.
Los Diablos Rojos generaron 15 remates —cinco al arco— y contaron con la presencia de Kevin De Bruyne como motor ofensivo, pero se toparon con un bloque iraní ordenado, una defensa que concedió poco y un arquero que resolvió cada vez que el peligro fue real. Irán, además, tuvo en el minuto 24 lo que parecía ser el gol de la sorpresa: una anotación que el VAR anuló por posición adelantada y que mantuvo el marcador en cero.
El partido arrancó con intensidad y con una señal temprana de lo que vendría. A los cuatro minutos, el árbitro amonestó a Romelu Lukaku con tarjeta amarilla, condicionando al delantero belga desde los primeros compases. Un minuto después, el arquero iraní Alireza Beiranvand sufrió un choque con el propio Lukaku que requirió atención médica e interrumpió el juego. Pese al golpe, Beiranvand continuó bajo los tres palos y respondió con solidez cada vez que Bélgica lo exigió.
Un gol anulado y una primera mitad sin premio
El momento que sacudió el estadio de Los Ángeles llegó en el minuto 24: Irán anotó y la celebración estalló entre sus hinchas. El VAR, sin embargo, intervino de inmediato para revisar un posible fuera de juego y, tres minutos después, el árbitro anuló el tanto. El marcador volvió a cero y Bélgica respiró.
La primera mitad también tuvo una intervención determinante de Thibaut Courtois en el minuto 15, cuando Hossein Kanaani remató con fuerza de media vuelta y el guardameta del Real Madrid respondió con reflejos para evitar el gol. Fue la noche en que Courtois alcanzó su decimoséptima aparición en una Copa del Mundo, con lo que igualó el récord de Enzo Scifo con la selección belga.
Bélgica intentó responder con De Bruyne y Alexis Saelemaekers, que remataron en los minutos finales del primer tiempo, pero el arquero iraní estuvo atento. El árbitro añadió ocho minutos al período inicial, en los que se acumularon faltas y un fuera de juego de Saelemaekers, sin que el marcador se moviera.
La expulsión que cambió el partido
El segundo tiempo trajo el golpe más duro para Bélgica. En el minuto 66, Nathan Ngoy recibió tarjeta roja tras cometer una falta sobre Mehdi Taremi cuando era el último defensor. La expulsión dejó a los belgas con diez jugadores durante los últimos 24 minutos del partido y obligó a Rudi Garcia a reorganizar el equipo sobre la marcha.
Antes de la expulsión, Garcia ya había movido el banco: Timothy Castagne entró por Thomas Meunier en el minuto 56 y Dodi Lukébakio reemplazó a Saelemaekers en el 58, en busca de mayor profundidad ofensiva. En el minuto 73, Arthur Theate ingresó por Lukaku, que salió del campo sin haber podido marcar pese a su actividad constante dentro del área iraní.
Con un hombre menos, Bélgica siguió intentando. Lukébakio remató en el 63; Vanaken probó en el 62 y en el 84; De Cuyper lanzó otro disparo en el 86. Courtois, por su parte, respondió ante una nueva llegada iraní en el minuto 88. En el 87, el árbitro anuló una acción de Mehdi Taremi por fuera de juego, lo que evitó un momento de mayor peligro para la defensa belga.
Sin gol en el tiempo añadido
El árbitro añadió cinco minutos al final del partido. En el 90+1, Lukébakio envió un centro con efecto que Youri Tielemans no pudo conectar de cabeza. La ausencia de Lukaku en esa zona se hizo evidente: Bélgica perdió su referencia en el área en el momento más necesario. En el 90+3, Brandon Mechele remató por encima del travesaño tras recibir un centro desde la banda derecha. Irán respondió en el 90+2 con un centro de Milad Mohammadi que Alireza Jahanbakhsh no logró conectar.
El árbitro señaló el final con el marcador en cero. Bélgica suma un punto en dos fechas del Grupo G y enfrenta una última jornada con escaso margen de error. Irán, que llegó al partido también sin victorias, se lleva un empate que en el contexto del torneo vale más de lo que indica el marcador.