Enciende Sheinbaum fiesta mundialista
No fue solo un partido. Fue una fiesta popular, una demostración de unidad y el corazón de México latiendo al mismo ritmo. La presidenta Claudia Sheinbaum llegó al Deportivo Los Galeana rodeada de un mar de aficionados, porras ensordecedoras y el cariño incondicional del pueblo, para vivir junto a ellos el histórico partido inaugural entre México y Sudáfrica.
Acompañada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, Sheinbaum se integró de lleno a la multitud vestida de verde, blanco y rojo. No hubo protocolos fríos ni tribunas VIP lejanas.

La mandataria se plantó entre la gente, compartiendo abrazos, selfies y cánticos, demostrando una vez más que en la Cuarta Transformación el gobierno camina junto al pueblo, también en los momentos de mayor alegría nacional.
Desde la conferencia matutina “Las Mañaneras del Pueblo”, Sheinbaum ya había cargado las pilas de toda la nación con un mensaje claro y lleno de optimismo:
“Todo el corazón, la buena vibra. Claro que va a ganar México, tiene, claro que va a ganar si tiene el apoyo de todo el pueblo de México, de todo México, la selección y sabemos, además, que van a dejar la garra en la cancha… en este momento, toda la energía de México para la Selección”.

Sus palabras retumbaron en cada pantalla y en cada corazón. Miles de personas reunidas en Los Galeana las corearon como un himno. Banderas gigantes ondeaban, los “¡México, México, México!” retumbaban sin parar y el ambiente se volvió eléctrico cuando la presidenta levantó los brazos y se unió al grito de aliento.
La jefa de Gobierno Clara Brugada, visiblemente emocionada, reforzó el mensaje: el deporte, la unidad y el apoyo popular son pilares de esta nueva etapa de México. Juntas, Sheinbaum y Brugada simbolizaron la fuerza de una nación que avanza con garra tanto en las calles como en las canchas.

Mientras el balón rodaba en el estadio Azteca en Los Galeana la fiesta no paraba. Cada toque del Tri era celebrado como propio, cada avance arrancaba rugidos y cada oportunidad generaba un estruendo que seguramente llegó hasta el cielo de Coapa.
Porque no solo se inauguraba un campeonato internacional: se inauguraba también la esperanza renovada de todo un país que, con su presidenta al frente, cree firmemente en el triunfo.

La Cuarta Transformación no solo construye hospitales, escuelas y bienestar. También construye momentos como este: un pueblo unido, una mandataria cercana y una selección que siente en cada porra el respaldo de todo México.