Gancho al higado Orizaba no merece un gobierno de apariencias ni un alcalde que sólo administre la imagen de la ciudad mientras la violencia crece. El actual alcalde priista, Hugo Chahín Kuri, ha demostrado que no tiene rumbo propio y que sigue actuando bajo la sombra de Juan Manuel Diez Francos, más como un títere político que como una autoridad capaz de garantizar seguridad y resultados reales para la ciudadanía. Los hechos recientes contradicen el discurso oficial y dejan claro que la propaganda ya no alcanza para ocultar la inseguridad. ¡Basta de simulación! Whatsapp Facebook Publicar Enviar