La remoción de 3 funcionarios de Pemex por el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México no es suficiente: Lavida
* El daño ambiental y económico es grave; debe priorizarse la remediación del ecosistema: Emilio Rodríguez
Irineo Pérez Melo
Xalapa, Ver., 17 de abril de 2026.– Para la Asamblea Veracruzana de Iniciativa de Defensa Ambiental (Lavida), la remoción de tres funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) por el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México “aunque es un buen inicio, no es suficiente, por el impacto ambiental y económico que ocasionó esta contingencia”, aseguró el ambientalista Emilio Rodríguez Almazán.
En entrevista, el activista expuso que la atención del derrame y sus impactos sociales y ambientales no es sencilla. Lo que están haciendo los gobiernos federal y estatal no es suficiente, pues el daño es grave, por lo que deben priorizar la remediación del ecosistema afectado.
Comentó que el otorgamiento de apoyos a los pescadores es oportuno, mediante depósitos mensuales o bimestrales; sin embargo, consideró que no resolverá la problemática, ya que la actividad pesquera les genera más ingresos de los que representan estos subsidios.
Además, señaló que el impacto en los humedales, particularmente en el sistema arrecifal veracruzano, ha sido omitido. Añadió que estos efectos “los veremos dentro de tres, cuatro o cinco años, aunque algunos investigadores plantean que las consecuencias podrían extenderse por décadas, por lo que se requiere atención inmediata”.
“No es suficiente lo realizado hasta ahora y es importante que el gobierno federal reconozca que la participación social y la organización de la sociedad civil han aportado información fehaciente, clara y científica que ya había advertido el origen del derrame un mes antes, y fue hasta dos semanas después que el gobierno federal, mediante un panel de expertos, reconoció lo que la sociedad civil ya había señalado”, abundó.
Lo anterior, dijo, demuestra que el gobierno debe escuchar a la sociedad y, como ha señalado la presidenta, respetar en los territorios la posición de las comunidades y pueblos en torno al fracking, por ejemplo.
El ambientalista recriminó que la tardanza en reconocer un hecho ya denunciado por la sociedad civil no solo retrasó la implementación de medidas correctivas, sino que también evidenció fallas en la gestión de la información por parte de las autoridades, lo que generó desconfianza social.
En lo personal, afirmó que no confía en Pemex respecto a la información difundida sobre el derrame de hidrocarburos. “Tan no le creo que se están contradiciendo con sus declaraciones; dicen una cosa y luego reconocen otra. Preocupa que la información que fluye a nivel federal no esté llegando adecuadamente a la presidenta, porque así no se pueden tomar decisiones correctas”, concluyó.