Gancho al higado Se llama Delia y la apodan “Cinismo”. Qué fácil —y conchuda— la titular del ORFIS al decir que faltó voluntad en la entrega-recepción de las presidencias municipales. Sin duda, ese organismo es un paquidermo blanco: indolente y gris, como la gestión de la auditora. Afortunadamente, en septiembre concluye su pésima administración y se va —con las alforjas llenas—, pero se va. Whatsapp Facebook Publicar Enviar