Feminicidio de Iyari Daniela continúa sin respuesta; su madre denuncia “carpetazo”
Karla Rodríguez Chimal
Xalapa, Ver., 16 de marzo de 2026.- A más de dos años del feminicidio de Iyari Daniela Ortega García, su mamá continúa exigiendo justicia y que las autoridades den seguimiento al caso, luego de que la carpeta de investigación fuera cerrada sin establecer puntos clave. Tras varios meses, recientemente logró que el expediente fuera reabierto.
Iyari Daniela, de 21 años de edad, era estudiante del quinto semestre de la carrera de Odontología de la Universidad Cuauhtémoc. Su familia la recuerda como una joven noble, alegre y con muchos sueños. Sin embargo, la noche del 11 de enero de 2024, su exnovio, Arath Barrientos Rivera, le arrebató la vida.
En entrevista exclusiva para este medio, su madre, Flora Isabel García Martínez, explicó que Iyari mantuvo una relación sentimental con Barrientos Rivera por casi cinco años. Durante ese tiempo tuvieron una ruptura, pero mantuvieron una amistad cercana.
Señaló que su familia siempre lo trató con respeto y educación, pero con el paso del tiempo relató que los posibles problemas personales y familiares de él afectaron su amistad, por lo que su hija tomó distancia y dejó de tener comunicación.
Un día antes de los hechos, Iyari visitó la casa de una amiga. Al día siguiente, el 11 de enero, Arath acudió a buscarla junto a un amigo para hablar con ella. Posteriormente, los tres se trasladaron a Plaza Ánimas y después ambos se dirigieron al fraccionamiento Monte Magno, lugar donde residía Barrientos Rivera.
Ese mismo día, García Martínez intentó comunicarse con su hija, pero solo recibió breves mensajes, siendo el último a las 18:15 horas, un audio donde Iyari le dijo: «Mamá, espérame tantito, es que estaba platicando con la abuelita de Val (la amiga)».
«Ese mensaje se me hizo raro. Le dije a mi hija: ahorita que vengas vamos a ir a casa de su amiga, porque se me hizo raro que Iyari no me contestara en todo el día», recordó. Dijo que en compañía de su hija y su yerno fueron hasta la casa de su amiga, pero en ella nadie respondió.
Tras comunicarse con otra amiga de Iyari, recibió una llamada alertándola de lo ocurrido: «Señora, váyase a Monte Magno. ¿Qué pasó? Váyase para allá, pasó algo».
Al dirigirse hacia el fraccionamiento, a su paso encontraron patrullas y ambulancias que se dirigían al mismo punto. Al llegar, la zona se encontraba acordonada con la presencia de elementos periciales y forenses que realizaban las diligencias correspondientes en el interior del departamento de Arath Barrientos, ubicado sobre la calle Copenhague, esquina con Beirut.
«Cuando llegamos ahí estaban todos los periciales, forenses. En ese momento yo no pude llorar, me quedé trabada, me quedé con un dolor en el pecho horrible, no podía llorar; a lo mejor quería imaginármelo, pero mi misma mente decía: ‘no'», expresó.
De acuerdo con el testimonio de los vecinos, al escuchar tres detonaciones reportaron al número de emergencia. Dos de ellas fueron contra Iyari, privándola de la vida en el lugar; posteriormente, el agresor también se habría disparado con la misma arma.
Flora Isabel señaló que, antes de suicidarse, Barrientos Rivera envió mensajes a familiares y amigos alertando que había hecho algo horrible. Cuando estos llegaron, las autoridades ya estaban en el lugar, pero solo confirmaron que ambos jóvenes se encontraban sin vida.
Denuncia «carpetazo» y falta de avances en la investigación
Tras los hechos se abrió una carpeta de investigación (XAL/DX/FEMUJ/F6/43/2024) con el objetivo de determinar la procedencia del arma de fuego y extraer información de ambos teléfonos. Sin embargo, la madre de la víctima aseguró que a más de dos años la investigación no tuvo avances y que en el mes de enero de 2026 se enteró de que la carpeta había sido cerrada.
«Me dijeron que era un arma de alto calibre, exclusiva del Ejército, y que iban a investigar de dónde había venido el arma. El teléfono de mi hija se quedó ahí y el de él también. Se supone que iban a hacer una solicitud a un juez federal para que autorizara abrir los teléfonos y ver si él había dicho algo. Se quedaron en resguardo y para eso ya pasaron dos años y no se hizo nada», denunció.
Explicó que, a través de su representante legal del Instituto Federal de la Defensoría Pública, la familia fue informada de que la línea de investigación había sido cerrada sin que se resolvieran ambas investigaciones. No obstante, recientemente se logró que el expediente fuera reabierto, por lo que actualmente el caso continúa en curso, aunque expresó temor de que haya un posible encubrimiento.
Alzó la voz durante la marcha del 8M
Ante la falta de avance, la señora Flora participó en la marcha del Día Internacional de la Mujer en la capital veracruzana, donde portó un cartel con la leyenda: «Hoy levanto la voz no solo por Iyari, víctima de feminicidio y asesinato por su agresor Arath. Hoy levanto la voz por todas las víctimas. ¡Ni una más!».
Con ello buscó visibilizar el caso de su hija y exigir a las autoridades que se les dé continuidad a las investigaciones. «A Iyari le arrebataron sus sueños y los míos también», concluyó.