Entre la improvisación y la simulación, así las cosas en Martínez de la Torre
Lo que hizo el Ayuntamiento con la convocatoria para elegir agentes y subagentes municipales en Martínez de la Torre parece más un trámite improvisado que un acto de autoridad. Subir un documento a la página web, sin la mínima formalidad legal, no es gobernar: es salir del paso. Así cualquiera “convoca”. Pero una elección comunitaria no es una historia de Facebook; es un procedimiento legal que exige seriedad.
El artículo 173 de la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Veracruz no está de adorno. La convocatoria debe ser publicada formalmente por el Ayuntamiento, es decir, como documento oficial, firmado, sellado y colocado en los estrados.
Lo demás es simulación. Sin esos elementos, lo que difundieron es apenas un aviso informativo, un borrador con membrete digital, pero no una convocatoria con validez jurídica. Y en temas electorales locales, las formas son fondo.
Lo preocupante no es solo el descuido, sino el mensaje: si ni siquiera pueden cumplir con lo básico, ¿qué garantía hay de que el proceso será transparente y limpio? La falta de formalidad abre la puerta a impugnaciones y sospechas innecesarias. Gobernar no es improvisar ni confiar en que “nadie se dará cuenta”. La legalidad no es opcional, y cuando se trata de representación ciudadana, mucho menos.
