El Golpe Namiko Matzumoto Benítez siempre ha sido ave de tempestades. En su trabajo aplica el dicho “mucho ruido y pocas nueces”; es decir, primero ella y los suyos (defiende sus intereses) y después que gire el mundo. Sin embargo, en esta ocasión tiene razón y legalmente así debe ser: algunos integrantes de colectivos de personas desaparecidas no deben oponerse a la transparencia y rendición de cuentas sobre todo el respaldo (recursos, dinero, becas y asesoría) que reciben por parte de las autoridades estatales. Bien por Namiko. Aguanta el vendaval. Whatsapp Facebook Publicar Enviar