¿La pirámide se derrumba?
Señalan a empresa T.M.W. por presunto fraude digital en municipios de Veracruz y Puebla
* Ofrecían dinero por ver videos
* Afectados realizaron depósitos de entre 200 y 20 mil pesos para “activar” cuentas con mayores beneficios
* Las víctimas, en un intento por recuperar su dinero, presuntamente sustrajeron equipo de las instalaciones
* Autoridades exhortan a denunciar ante la Fiscalía o Policía Cibernética y a evitar empresas que prometan ganancias rápidas sin respaldo legal
Daniel Zárate
Xalapa, Ver., 11 de febrero del 2026.- Municipios de Veracruz, como Altotonga, Atzalan y Jalacingo, así como Teziutlán, Puebla, se han convertido en escenario de un presunto fraude digital que dejó a decenas de personas sin sus ahorros, tras confiar en una empresa identificada como T.M.W., la cual prometía ganancias económicas por ver y calificar videos en Internet.
De acuerdo con testimonios recabados en la región, la supuesta compañía ofrecía ingresos rápidos a cambio de realizar tareas sencillas desde el teléfono celular. El esquema parecía simple: visualizar contenidos digitales y emitir calificaciones para recibir pagos periódicos.
Sin embargo, para “incrementar las ganancias” o “subir de nivel” dentro de la plataforma, los interesados debían realizar depósitos que iban desde 200 hasta 20 mil pesos, bajo el argumento de activar cuentas premium o desbloquear mayores beneficios.
La confianza que abrió la puerta al fraude
Vecinos señalaron que la empresa contaba con un espacio físico, lo que generó credibilidad entre la población. Incluso, algunos medios de comunicación regionales dieron difusión a la inauguración del establecimiento, lo que reforzó la percepción de formalidad.
En una primera etapa, algunas personas recibieron pagos pequeños, lo que motivó a más ciudadanos a invertir cantidades mayores. No obstante, conforme aumentaron los depósitos, los pagos comenzaron a retrasarse hasta detenerse por completo.
Al intentar recuperar su dinero, varios usuarios se encontraron con oficinas cerradas y sin respuesta por parte de los representantes de la empresa.
De la esperanza al enojo
La situación escaló cuando un grupo de afectados acudió a las instalaciones y, presuntamente, sustrajo equipos de cómputo y otros artículos de valor, en un intento desesperado por recuperar parte de su inversión.
El caso generó indignación en la región, pues muchas de las víctimas aseguran haber invertido ahorros familiares, préstamos o recursos destinados a gastos prioritarios.
Posible esquema piramidal
Especialistas en seguridad financiera consultados por medios locales advierten que el modelo utilizado por esta empresa coincide con esquemas tipo piramidal o Ponzi, en los que los primeros pagos se realizan con el dinero de nuevos inversionistas, hasta que el sistema colapsa cuando ya no ingresan más recursos.
Ciudadanos alertan que compañías con mecanismos similares podrían estar operando en otros municipios bajo diferentes nombres, utilizando la misma estrategia: prometer ingresos fáciles mediante actividades digitales simples que requieren una inversión inicial.
Además, se señala que este tipo de empresas operan al margen de la ley, ya que no cuentan con respaldo del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ni de autoridades financieras reguladoras.
Obstáculos para denunciar
Algunos afectados lamentan que no han podido interponer denuncias formales, bajo el argumento de que los depósitos fueron realizados “de manera voluntaria” a un ente privado, lo que complica los mecanismos legales para recuperar el dinero.
No obstante, autoridades han reiterado que es posible acudir a la Fiscalía General del Estado o a la Policía Cibernética para presentar denuncias y abrir investigaciones que permitan deslindar responsabilidades.
Llamado a la prevención
Ante este escenario, las autoridades exhortan a la población a:
- No realizar depósitos a empresas que prometan ganancias rápidas sin respaldo legal comprobable.
- Verificar que las compañías estén registradas ante autoridades financieras competentes.
- Desconfiar de esquemas que exigen inversión inicial para obtener mayores rendimientos.
- Denunciar cualquier irregularidad ante instancias oficiales.
El llamado es claro: extremar precauciones y no dejarse llevar por ofertas de dinero fácil, especialmente cuando implican transferencias o depósitos previos. La experiencia en estos municipios deja una lección contundente sobre los riesgos de los fraudes digitales que, bajo apariencia de modernidad y formalidad, terminan afectando el patrimonio de las familias.