Bancos en México exigirán identificación y datos biométricos desde julio para estos trámites
* Desde julio de 2026, bancos en México exigirán identificación y biométricos para retiros y depósitos en efectivo mayores a 140 mil pesos
Dinero en Imagen
México, 08 de enero de 2026.- A partir del 1 de julio de 2026, los bancos en México aplicarán nuevas reglas para quienes retiren o depositen grandes cantidades de efectivo. Pero, ¿cuál es este cambio?
La medida fue confirmada por la Asociación de Bancos de México (ABM) y forma parte de un paquete para reforzar la seguridad financiera, reducir fraudes y combatir el lavado de dinero en el sistema bancario nacional.
Hay que destacar que el ajuste no prohíbe el uso de efectivo. Lo que hace es endurecer los controles cuando el monto es elevado, obligando a los bancos a verificar con mayor rigor la identidad de los clientes.
Desde esa fecha, si una persona no cumple con los nuevos requisitos, la institución estará legalmente impedida para procesar la operación, incluso si el dinero es legítimo.

¿Qué operaciones estarán sujetas a los nuevos controles?
Las nuevas reglas no aplican a todos los movimientos. Solo se activan cuando la operación supera un umbral específico y se realiza en sucursal bancaria.
De acuerdo con la información del sector, los retiros en efectivo estarán sujetos a verificación reforzada cuando el monto sea mayor a 140 mil pesos en una sola transacción.
Lo mismo ocurrirá con los depósitos en efectivo que superen ese mismo monto, siempre que se hagan directamente en ventanilla y no por medios electrónicos.
Operaciones menores, transferencias SPEI, pagos con tarjeta o movimientos digitales no entran en este esquema, ya que cuentan con otros mecanismos de rastreo y control.
¿Qué identificación y datos podrán pedirte los bancos?
Cuando se active el protocolo, el banco deberá confirmar que la persona que realiza la operación es quien dice ser y que está vinculada legítimamente a la cuenta.
El requisito básico será una identificación bancaria oficial vigente, como la credencial para votar (INE) o el pasaporte emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Además, el personal bancario podrá solicitar la confirmación de datos personales registrados, como domicilio, fecha de nacimiento o actividad económica.
En sucursales que cuenten con tecnología habilitada, se aplicarán validaciones biométricas, como huella digital o reconocimiento facial, para reforzar la autenticación.
Estos sistemas ya existen en muchos bancos, pero desde julio de 2026 su uso será obligatorio para este tipo de operaciones de alto monto.

¿Qué pasa si no presentas identificación en la sucursal?
Si una persona intenta hacer un retiro o depósito mayor a 140 mil pesos sin cumplir los requisitos, el banco no podrá continuar con la operación.
La instrucción será negar el movimiento de forma inmediata, sin que esto implique una sanción económica automática para el cliente.
El intento quedará registrado como una operación no concluida, lo que forma parte de los controles internos de prevención de riesgos.
El banco podrá solicitar que el trámite se reprograme una vez que el cliente cuente con la documentación y validaciones necesarias.
La medida funciona como un bloqueo preventivo, no como un castigo, y busca proteger tanto al usuario como a la institución.

La razón detrás de que los bancos en México implementen este cambio
La Asociación de Bancos de México explicó que la decisión responde a una tendencia internacional de mayor control sobre el uso de efectivo en operaciones relevantes.
Uno de los objetivos principales es reducir fraudes y casos de suplantación de identidad, que suelen concentrarse en movimientos de grandes cantidades.
También se busca disminuir los asaltos asociados a retiros importantes, ya que al conocer mejor al cliente se pueden aplicar medidas preventivas adicionales.
Otro eje central es fortalecer el combate al lavado de dinero, una práctica que suele utilizar el efectivo para ocultar el origen de recursos ilícitos.
Finalmente, el cambio alinea a México con estándares de control financiero recomendados por organismos internacionales que supervisan riesgos sistémicos.