¡No basta con sancionar, hay que educar!
Leyes no pueden imponer humanidad; la educación y la formación es la clave: Patrón Wong
* El arzobispo de Xalapa afirmó que la legislación con respecto a deudores alimentarios solo atiende consecuencias y no el origen del abandono parental
Irineo Pérez Melo
Xalapa, Ver., 10 de diciembre de 2025.- La legislación puede brindar una respuesta, pero no resuelve el origen del incumplimiento de algunos padres. La transformación real, afirmó el arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong, debe nacer de la educación y la formación humana.
Explicó que cuando una ley tiene que imponerse es señal de que falló el proceso educativo. «Primero debe existir formación, porque la ley ya está ahí», señaló. Agregó que una sociedad verdaderamente formada utiliza la ley solo en lo indispensable.
Esto en relación con la intención de diputados, principalmente de Morena, de modificar la Ley de Deudores Alimentarios para permitir ciertos trámites, como obtener licencias de conducir, a personas inscritas en dicho padrón.

El prelado insistió en que cualquier obligación legal debe basarse en un principio de humanidad. Una sociedad que prioriza lo punitivo demuestra falta de educación. «Aumentar cárceles es señal de que falta formar, falta educar», expresó.
Afirmó que la ley puede ajustarse, pero no solucionará por sí misma el abandono parental. “Hay cosas que no pueden imponerse por ley. La ley puede ser una respuesta, pero no es la respuesta. Necesitamos un camino de formación y concientización para quienes no obran humanamente”.
Cuestionó si realmente la sociedad está educando y formando, pues esa es la tarea fundamental.
También lamentó que existan personas que no solo incumplen con sus responsabilidades parentales, sino que además violentan o desprecian a sus hijos. “Lo más triste es cuando un corazón pierde su humanidad y deja de amar a quienes debe amar”, advirtió.

Destacó que, ante el abandono, siempre surge alguien que sostiene a la familia: madres, abuelas, abuelos u otros familiares. “Las mamás no están solas. Tienen a Dios, a la Virgen de Guadalupe y a su familia que las sostiene”, dijo.
Subrayó la fuerza extraordinaria que muchas mujeres desarrollan al enfrentar el abandono. Para la Iglesia, ese amor que entrega la vida refleja niveles que llaman de santidad. “La cruz da vida. Quien da la vida por sus hijos se identifica con Cristo”, expresó.
Aseguró que, en un mundo ideal, la pensión alimenticia no debería existir por obligación legal, sino como expresión natural de amor hacia los hijos.
Finalmente, indicó que la discusión jurídica es necesaria, pero insuficiente. “Si no hay educación y formación, la solución nunca será completa”. Llamó a toda la sociedad a asumir la tarea de formar y educar como clave para un cambio real.