¡El campo también se ahogó!
Productores del norte de Veracruz enfrentan devastadora crisis agropecuaria tras inundaciones
* Las lluvias y el desbordamiento de ríos sepultaron miles de hectáreas; el maíz, la soya y el sorgo se perdieron bajo el agua
Manuela V. Carmona
Poza Rica, Ver., 30 de octubre de 2025.- El norte de Veracruz atraviesa una de las peores crisis agropecuarias de los últimos años. Las lluvias extraordinarias, el desbordamiento del río Pánuco y los desfogues de presas han provocado severas inundaciones que mantienen bajo el agua miles de hectáreas de cultivos, dejando pérdidas millonarias y un panorama desolador para los productores, lamentó Ramón Pino Méndez, agricultor de maíz en la región.
En entrevista, señaló que los daños son irreparables. “El desbordamiento del río Cazones y los desfogues de las presas han causado una emergencia sin precedentes. Se perdió por completo la cosecha de maíz, sorgo, soya y frutales que estaban listos para recolectarse”, expresó.
Aunque el gobierno ha enviado algunos apoyos, los afectados aseguran que la respuesta es insuficiente ante la magnitud del desastre. “El campo está en una situación crítica. No hay una estrategia clara ni recursos suficientes. Cada año enfrentamos más dificultades y menos respaldo institucional”, denunció Pino Méndez.
El impacto económico se suma a un problema estructural que el sector arrastra desde hace décadas: la falta de infraestructura hídrica y de políticas preventivas. Los productores coinciden en que el cambio climático, junto con la falta de mantenimiento de ríos y presas, ha intensificado los daños en comunidades agrícolas vulnerables.
“Necesitamos un plan integral de recuperación que contemple obras de drenaje, reforzamiento de bordos y apoyos directos a los campesinos. De lo contrario, esta crisis se convertirá en un colapso productivo”, advirtió el agricultor.
Además, alertó sobre las consecuencias a nivel nacional: la pérdida de la producción local podría obligar a incrementar la importación de granos básicos, afectando la soberanía alimentaria del país. “Estamos importando cada vez más, y si esto sigue así, pronto dependeremos totalmente del extranjero para alimentarnos”, concluyó.