¡El “Obispo de los Pobres”!
Más de 15 mil fieles se congregarán en Xalapa para honrar a San Rafael Guízar y Valencia
* Las misas y peregrinaciones comenzaron el jueves 16 y continuarán hasta el día de mañana
* A las 4:00 horas llegarán creyentes de Teocelo y Piedra Parada con arcos florales que colocarán frente a la Catedral
Paco De Luna
Xalapa, Ver., 23 de octubre del 2025.- Más de 15 mil creyentes se congregan en la Catedral Metropolitana de Xalapa para honrar al “Obispo de los Pobres”, San Rafael Guízar y Valencia, en el marco de su canonización, celebrada cada 24 de octubre.
Desde el jueves 16 comenzaron las misas y peregrinaciones, que se prolongan hasta el día 24, fecha en que se conmemora el aniversario de su santificación.

El párroco José Ignacio Barrera Murrieta informó que han recibido fieles de municipios cercanos y de estados como Puebla, Tlaxcala y Oaxaca.
Sin embargo, algunas peregrinaciones provenientes de Tuxpan fueron canceladas debido a la contingencia que afecta a municipios del norte de Veracruz.
“De Orizaba sí llegaron, pero los de Tuxpan nos avisaron que no podrían venir. Aun así, hemos recibido grupos de diversas parroquias de la región”, explicó el sacerdote.
La noche del 23 de octubre marca el inicio de las actividades más intensas. A partir de las 18:00 horas comienzan a llegar los contingentes religiosos que esperan la medianoche para entonar las tradicionales mañanitas.

A las 4:00 de la madrugada del día 24 arriban los peregrinos de Teocelo y Piedra Parada, quienes cargan los monumentales arcos florales que colocan frente a la Catedral, una tradición que este año cumple tres décadas.
Durante toda la jornada se celebran misas, mientras que en el atrio y las escalinatas se instalan comerciantes que ofrecen imágenes religiosas, destacando las de San Rafael y la Virgen de Guadalupe.
La devoción se manifiesta también en rezos y oraciones que llenan el recinto y sus alrededores.

Rafael Guízar y Valencia nació en Cotija, Michoacán, el 26 de abril de 1878. Fue beatificado en 1995 y canonizado el 15 de octubre de 2006 por el papa Benedicto XVI, convirtiéndose en el primer obispo mexicano en ser elevado a los altares.
Su legado como defensor de los pobres y guía espiritual sigue vivo en la memoria colectiva de los veracruzanos.
